Revista de Guitarras

Arquitectura de un overdrive

Sin lugar a dudas, los pedales de overdrive son unos de los más empleados por los guitarristas a lo largo de la historia. Diseñados para potenciar el nivel de salida de la guitarra e incrementar tanto la ganancia como el sustain al tocar, su empleo suele estar asociado a amplificadores valvulares. Realmente, es con éstos donde un overdrive es capaz de desarrollar todo su potencial.

En este número, queremos profundizar en porqué los overdrive suenan como lo hacen, qué parámetros dentro del esquema son “ajustables” y qué modificaciones nos permitirán matizar y mejorar –según nuestros gustos- el sonido obtenido. Y todo ello, escuchando los resultados.
El modelo de overdrive más empleado, clonado y “venerado”, en lo que a mitología del sonido se refiere, es el Ibanez Tube Screamer 808. El empleo de este modelo por algunos famosos e influyentes guitarristas, como es el caso de Stevie Ray Vaughan, contribuyó en su momento a acrecentar la leyenda. El retorno actual de los efectos analógicos frente a la explosión digital de finales de los años 80-principios de los 90, no ha hecho sino aumentar la fama de estos modelos, sus reediciones o sus innumerables clones.

Por su sonido –y porque es un modelo conocido por casi todo el mundo- vamos a emplearlo como esquema de referencia.
La arquitectura del TS es simple pero efectiva. Podemos describirla a grandes rasgos: en primer lugar, dispone de un buffer de entrada con ganancia 1 basado en transistores. Gracias a su alta impedancia de entrada, consigue que la señal que recogen las pastillas no pierda calidad ni fuerza. A continuación nos encontramos con un amplificador operacional (op.amp) que se encarga de la sección de “clipping”, basada en dos diodos enfrentados, con un potenciómetro que regula la cantidad de ganancia deseada. Además, en esta sección tenemos un filtro RC fijo que controla la frecuencia límite a la que actúa el clipping. De esta forma, se evita que las señales más graves sean distorsionadas y oscurezcan o “embarullen” el sonido final. El segundo op.amp. se encarga del control de tono y a su salida controlamos el volumen total del efecto.

Simplificando, tenemos que con un booster de agudos marcamos el carácter tonal del sonido final, mientras que a través de un potenciómetro regulamos el nivel de salida del pedal. Para terminar, otro buffer de transistores mantiene un nivel de salida suficiente para empujar cualquier entrada de amplificador. En mitad de las dos etapas de amplificación tenemos un filtro RC pasabajos que, aunque también ayuda a matizar el sonido, no vamos a entrar a valorar.
Entonces, ¿por qué nos gusta tanto el TS a los guitarristas? Básicamente, además de su carácter “cálido” y “orgánico”, el TS ofrece un sutil realce de medios, (para algunos oídos, no tan sutil) lo que sitúa al guitarrista en un plano preferente dentro de la mezcla de frecuencias de una banda. Esto, junto con el aumento de volumen controlable, hace que sea un pedal ideal para que el solista se abra hueco en mitad de un tema y su solo quede en ese deseado primer plano. Esta virtud es, a la vez, una de las carencias del TS ya que provoca una caída de las frecuencias graves y, en consecuencia, nuestro sonido puede perder algo de cuerpo. Más adelante plantearemos soluciones para ello.
arq 2
Nuestro interés se va a centrar en la etapa de clipping, que es la que va a marcar el tipo de saturación que nos va a ofrecer el pedal y, por tanto, su carácter. Además, el filtro RC que tiene el TS-808 en esa etapa, está diseñado para cortar las frecuencias por debajo de ~750Hz, lo que recorta ligeramente los graves. Estas dos partes van a ser las que modificaremos sucesivamente para tratar de escuchar las diferencias. Para evitar suspicacias respecto a la fabricación y, especialmente, al tipo de integrado que contenga (uno de los mayores generadores de mitos y leyendas), hemos equipado a todos los modelos con un JRC4558D de fabricación actual. De esta forma, en las muestras de sonido podéis escuchar, sucesivamente, 4 riffs en este orden:
1 TS-808 standard con 2 diodos 1N914 (clipping simétrico)
2 TS-808 con 3 diodos 1N914 (clipping asimétrico)
3 TS-808 con 3 diodos distintos (1N914, 1N4001 y 1N60 de germanio). Además, el filtro RC está retocado para que la frecuencia de corte de graves disminuya hasta los ~250Hz
4 Overdrive con una arquitectura similar, pero con una respuesta plana a todas las frecuencias. Es decir, sin el realce de medios característico del TS.
ts808orig
La muestra nº1 realiza una comparación a bajos niveles de ganancia. Entre el clip 1 y 2 encontramos sutiles diferencias. El TS standard es un poco más áspero que el que aporta clipping asimétrico, pero este tiene un sonido un poco más afilado. Muy sutil, de cualquier forma. En cambio en el clip 3 observamos que el cuerpo del sonido aumenta considerablemente, a la vez que se incrementa la definición de la señal al saturar. En el clip 4 es fácil observar que la respuesta es más equilibrada en todas las cuerdas. Debemos tener en cuenta que al oírlos en solitario la respuesta puede ser engañosa. Tal vez el aumento de las señales graves no encuentre hueco al tocar con banda y, en lugar de definir más, “choquemos” con más instrumentos. Como siempre, es cuestión de gustos y de estilos. Aún así, las diferencias son notables y las modificaciones sobre el circuito, mínimas. Un buen territorio para explorar.

En la muestra nº2, los comparamos a mitad de recorrido del nivel de ganancia. Aquí encontramos que la ganancia que ofrece el TS standard es ligeramente superior a la del clipping asimétrico. Esto es debido a que en éste último tendremos un mayor recorte de la señal en esa etapa, lo que se traducirá en una sensación de menor sustain pero, sin embargo, mayor nitidez en el sonido final. En el clip 3 ya empieza a observarse que las frecuencias graves interfieren ligeramente en la claridad del sonido, ya que la saturación de frecuencias bajas es más comprometida. En el clip 4 no encontramos ese problema y ya comenzamos a obtener un elevado sustain, característico de un overdrive “calentando” un amplificador a válvulas.
Escuchemos por último como se comportan a alta ganancia (muestra nº3). De nuevo encontramos diferencias muy suaves entre el TS standard y el que lleva clipping asimétrico. Parece ligeramente más comprimido el clip 2, ¿verdad? Lógico, aparece otra vez la influencia del diodo adicional.

En el clip 3, sin embargo, además de otro ligero aumento en la compresión de la señal, escuchamos una mayor presencia, debido al refuerzo –sería más correcto decir la “no eliminación”- de las frecuencias graves. El clip 4 parece otra vez el que ofrece una respuesta más equilibrada en todo el rango de frecuencias, aunque se podría decir que el tono global es el que más se aleja del sonido bluesero.
Este artículo no queremos cerrarlo con ninguna conclusión acerca de cual de los modelos o sus modificaciones puede ser mejor o peor. Todos ofrecen un sonido con una calidad suficientemente elevada como para estar en cualquier pedalera. Lo que pretendemos es que sepáis encontrar los ligeros matices que diferencian cada una de las posibles modificaciones y su potencial aplicación en vuestro sonido. A la vez, las modificaciones propuestas no son las únicas en un pedal tan estudiado como el TS. En la red encontrareis multitud de información acerca del tema y literatura suficiente para profundizar en este apasionante tema. Puedes escuchar las muestras bajándote el número 3 de la revista

David Vie

Un comentario en Arquitectura de un overdrive

José Manuel Lopez el 6 septiembre, 2014 a las 3:47 pm:

¡Grande Doctor!

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