Revista de Guitarras

Javier Sánchez

La primera pregunta es obligada ¿Cuán­do empezaste con la guitarra? ¿Tenías entorno familiar musical?
Empecé a los 14 años. A primera vista nada me predestinaba a la música dado que na­die en mi familia tocaba ningún instrumento. Pero eso si, mi madre cantaba copla maravi­llosamente.

¿Cuál fue tu primera guitarra? ¿La conservas?
Mi primera guitarra fue una guitarra espa­ñola que aún está en mi pueblo. Una navidad, cuando tendría unos 8 años, mis padres nos propusieron un regalo de reyes compartido entre mi hermano y yo. Nos dejaron a elegir entre un coche tele-dirigido y una guitarra, y afortunadamente elegimos la guitarra.

¿Cómo fueron aquellos primeros años de práctica?
La guitarra se tiró en un armario a lo mejor 6 años. Luego un amigo de mi pueblo se apun­tó a clases de guitarra, esto empezó a atraer­me mucho y decidí apuntarme y aprender los acordes básicos. A partir de allí, empecé a aprender a tocar sacándome de oído las can­ciones de los discos que escuchaba en aquel entonces. Cuando acabé el instituto, tenía claro que quería dedicarme a la música, así que empecé a trabajar para ahorrar dinero y poder así pagarme una estancia en Madrid y clases de música.

Eres de formación autodidacta ¿Cómo te orga­nizabas el estudio, la práctica?
Cuando me trasladé a Madrid con 19 años, estudié un año armonía con Pedro Noda, quien me dio a conocer las matemáticas de la música y el jazz. Con lo que aprendí de Pedro, fui tirando hasta ahora… y lo que me queda. La parte que podemos definir como autodidacta vino después, analizándome in­finidad de obras clásicas y solos de mis mú­sicos favoritos, cosa que sigo haciendo hoy en día y que haré siempre. Mediante el aná­lisis de obras clásicas del periodo barroco, me di cuenta de lo importante que es tener claro y practicar los elementos básicos de la música.

A partir de ese momento, decidí aprenderme mi instrumento lo mejor posible, las escalas y los arpegios básicos, con ritmos también básicos, durante mucho tiempo. Son cosas que siempre se dan por supuestas cuando llevas un cierto tiempo tocando, creo que no se profundiza lo suficiente en ello y se con­vierte en una carencia que arrastras todo el resto de tu vida si no tienes estos cimientos bien puestos. En mi caso me tuve que dar cuenta por mi mismo de estas carencias que tenía, nadie me hizo hincapié en ello como hubiera debido.

¿Aún mantienes alguna rutina de estudio?
Va por temporadas, pero intento repasar cosas por lo menos siempre que puedo.

¿Cómo te definirías como guitarrista?
Me cuesta “definirme como guitarrista”, lo tendría que hacer otro, no yo.

Si en vez de una guitarra hubiese tenido un piano en casa de pequeño, seguramen­te sería pianista, porque me encanta este instrumento desde siempre. He picado de otros instrumentos durante algún tiempo (violín, piano y trompeta), pero llegó un mo­mento en que me tuve que quedar solo con uno y decidí que fuera con la guitarra, que era con el que empecé.

Desde tu punto de vista ¿Qué cualidades debe de reunir un buen guitarrista?
Buen sonido, seguridad en la ejecución y tocar para el bien común del tema y del grupo.

¿Quiénes han sido tus referencias musicales?
Cuando era joven, Steve Vai, Yngwie J. Malmsteen y Joe Satriani. Con los años dejé de escuchar guitarristas y escuchaba mu­chos pianistas. El mayor referente para mi es Keith Jarrett. También lo son Michel Pe­trucciani, Oscar Peterson y Bill Evans. Des­pués volví a escuchar guitarristas otra vez, y sin duda Kurt Rosenwinkel es mi mayor re­ferente hoy en día cuando de guitarristas se habla. Pero por encima de todo, mis mayores referentes son los grandes compositores de la música clásica.

Recomiéndanos tres discos que hayan sido para ti referencia…
      1. “Standards II” de Keith Jarrett (es un DVD).

  1. “Invisible Cinema” de Aaron Parks.
  1. “The enemies of energy” de Kurt Rosenwinkel.

Hablemos de guitarras, habitualmente reali­zas trabajos en diferentes estilos ¿Nos puedes hablar de las guitarras que estás empleando?
Utilizo una Godin Multiac con cuerdas de metal y una guitarra española de Francisco Bros para algunos trabajos. Para tocar Ma­nouche, utilizo una Geronimo Mateos tipo Maccaferri con una pastilla Guzz. En cuanto a guitarras eléctricas, suelo tocar con una Telecaster del 69, una Gibson 175 y mi preferi­da, una Gibson 335. Todas con D’Addario, las cuerdas que uso desde siempre (utilizo cali­bres desde el 0.10 en unas guitarras y hasta el 0.13 en otras) y correas Right On Straps.

Si tuvieras que elegir sólo una guitarra ¿Con cual te quedarías?
 Con la 335. Se puede tocar lo que quieras con ella. Aunque me resulta difícil cerrarme a sólo una, tengo una Fender Telecaster del 69 y una Stratocaster serie L del 65 que son verdaderos tesoros y suenan de muerte.

A nivel amplis ¿Qué estás usando en los direc­tos? ¿Eres muy de pedales o efectos?
 Estoy usando un AER Compact 60 para tocar manouche. Para las eléctricas utilizo de momento un Koch Studio Tone. A nivel de pedales y efectos, depende del estilo. En al­gunos no utilizo ningún efecto, sólo guitarra-cable-ampli, y en otros utilizo compresor, ecualizador, overdrive, reverb, delay y última­mente sintetizadores de guitarra como el Hog de Electro Harmonix o el Pog.

Si te doy a elegir entre un buen sonido de guita­rra o una buena melodía ¿Con que te quedas?
 Con la melodía (no tiene por que hacerla la guitarra…)

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Si hablamos de improvisación a la hora de enfrentarte a un solo ¿Qué sueles tener en mente? ¿Los cambios, la conducción me­lódica, la melodía del tema, algún motivo a desarrollar…o simplemente (o no tanto) te dejas llevar?
La verdad, un poco de todo. Cada estilo tie­ne su lenguaje, si es posible lo debes respe­tar. Tengo muy en cuenta la relación melodía-armonía, y cada vez intento preocuparme más por el ritmo melódico.

Desde tu punto de vista ¿De qué manera se puede generar interés en un solo, rítmica­mente, con dinámicas…?
Como en general la mayoría del publico para el que tocamos no son músicos, hay que atraer su interés con cosas que puedan cap­tar; no con escalas y arpegios, sino como bien dices, con ritmo y dinámicas.

Recomiéndanos un guitarrista que te haya lla­mado la atención últimamente
Lage Lund, un joven guitarrista noruego (pero ya con siete álbumes en solitario…). Tie­ne un sonidazo y un fraseo impactantes.

¿Entre los españoles, qué guitarristas te lla­man la atención?
Son muchos… Chema Saiz, Israel Sando­val, Marcos Collado, Mario Quiñones, José Luis Pardo, Alex Caporuscio, Tonky de la Peña, Carlos Raya, Eduardo Escobar, Sergio Sancho, Javi Arpa y José de Castro (Jopi), con quien tengo el gusto de trabajar desde hace varios años. Quiero hacer también una men­ción especial a Alberto Barrero, paisano mío que conocí hace no mucho, es un chico que tiene un gran sonido y un gran gusto a la hora de tocar rock.

¿En que te encuentras trabajando actualmente y como es día cuando no estás de gira para ti?
Estoy componiendo ahora los temas de mi primer disco. Toco habitualmente en clubs de jazz de Madrid. Y en breve comienzo una nue­va gira con Melendi.

Cuando no estoy de gira, me levanto tem­prano y practico.

Por último ¿Cómo ves el futuro de la guitarra, del guitarrista dado el panorama de la indus­tria, el económico…?
En lo musical, lo veo muy bien. Siempre ha habido muy buenos guitarristas en España, y siguen saliendo muy buenos. En cuanto al futuro económico, es verdad que ya no hay tantas grabaciones, pero confío en que siga habiendo música en directo.

José Manuel López

Fotos: Elia Clèmentin

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