Revista de Guitarras

Johnny Hiland

 Este híbrido entre Brent Mason y Joe Satriani nació con una guitarra bajo el brazo. Respira a través de su guitarra y se alimenta de lo que sale de ella.

Se ha pasado la vida impresio­nando a propios y extraños con su particular estilo y aho­ra vuelve a la carga con su nuevo “All Fired Up”. 100% guitarra, 100% Johnny Hiland.

 

Para los que no te conozcan en España ¿Quién es Johnny Hiland?
Bien, para empezar, comencé con la guita­rra a los 2 años de edad cuando mi padre he­redó de su padre una Gibson J-45 de 1939. Mi nombre se lo debo al padre de mi padre, John William Hiland, y mi segundo nombre es el nombre de mi padre, Edward. Mi padre no toca­ba la guitarra asi que esa guitarra fue como mi sábana de cuna. Me diagnosticaron una pato­logía en el ojo llamada nystagmus (movimiento involuntario del ojo) y eso me introdujo en la ca­tegoría de “legally blind” (término utilizado en E.E.U.U. para personas que pueden observar a 20 pies lo que un ojo normal vería a 200 pies). La guitarra se convirtió en mi escapatoria emo­cional y todavía lo es en la actualidad.

A los 4 años ya ganaba bastante dinero a los 7 aparecí en mi primer programa de televisión. Tocaba country antiguo y bluegrass. A partir de ahí gané una competición de talentos a los 10 años y eso supuso el comienzo de una serie de galardones otrogados por la Downeast Country Music Association. Por aquel entonces , a los 14, tocaba la guitar, banjo, mandolina y fiddle (violín country), ¡Simplemente me encanta interpretar!

Mi voz comenzó a cambiar y vi a Ricky Skaggs en directo tocando en Bangor, Maine. Eso me sirvió de inspiración para dejar la guitarra acús­tica y tomar la eléctrica, así que es lo que hice.

Me pasé la adolescencia y 3 años de uni­versidad practicando como un loco ya que mi sueño era ir a Nashville, Tennessee y tocar en Grand Ole Opry (la mayor cadena de radio del mundo dedicada al country). Mis influencias eran Ricky Skaggs, Albert Lee, Vince Gill, Steve Wariner, Danny Gatton, James Burton, Jimmy Bryant y Brent Mason. Quería ser como todos ellos en uno. Tambien me encantaban Satriani, Van Halen, Steve Vai, SRV y muchas más. Me gustaba la guitarra de cualquier manera.

Ricky Skaggs dijo sobre tí que eras el guita­rrista más versátil que jamás había escuchado, desde Bill Monroe a Van Halen. ¿Fue ese tu ob­jetivo cuando practicabas?
Teniendo el impedimento visual que tenía no podía “estudiar” con vídeos, tablaturas o libros así que aprendí tocando sobre cintas y compact discs. Destrozaba los reproductores rebobi­nando una y otra vez intentando sacar los solos nota por nota, así es como aprendí. Tomaba el nuevo riff aprendido y lo ponía en práctica con mi banda country cada semana. Después de pa­sarme a la eléctrica comencé a hacer bolos con bandas country. El country estaba cambiando y era capaz de meter licks de Satriani en una can­ción de Kentucky Headhunters, molaba mucho. Metía cosas blues y rock en el country, eso es country hoy en día, tiene un toque rock.

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El nombre de tu nuevo disco “All Fired Up” re­fleja fielmente el alma del disco ¿No crees?
”All Fired Up” se dió forma a sí mismo. Hacía 3 años que mi “Loud and Proud” había salido al mercado, que lancé yo mismo. Tenía muchas ideas para este nuevo disco, por ejem­plo, “Minor Adjustment” la empecé a escribir en el 2009 y lo acabé justo para este disco. “Bakersfield Bound” surgió de la misma ma­nera. Quería que este CD tuviera más Chicken Picking así que lo que hice fue revisar de esa manera las canciones que ya tenía. Estoy muy orgulloso de este álbum, de hecho creo que es lo mejor que he hecho.

¿Qué artistas formaron parte del proyecto y por qué ellos?
Para empezar te diré que es un honor trabajar con Mike Varney, fue el descubridor de muchísimas leyendas de la guitarra. Los dos acordamos traer a Jeremy Colson y Stu Hamm para participar en el proyecto. Él había trabajado con ellos antes y había soñado con juntarlos. Pasó algo mágico al conseguir unir a dos iconos del rock en un proyecto chicken picking. Es­tuvieron increíbles. Jeremy es muy enérgico y lo que aporta es impresionante, no quería que cambiara nada. Sólo quería comprobar que podía tocar un train beat a doble bombo ¡Y LO HIZO! (risas). Stu… bueno, todo el mundo ama a Stu. Es el “Bass Master”. Ya había tocado country anteriormente y se notaba. Metió algu­nos solos y ayudó a añadir un toque diferente a canciones como “Minor Adjustment” que no se conseguiría de otra manera. Como guinda, Mike consiguió a Jesse Bradman que hizo un trabajo matador al órgano. No sé que puedo decir… Creamos el sonido Johnny Hiland que siempre había querido. Chicken picking con un estilo rock y sobre eso, una sección rítmica. ¡¡Sí, tío!!

Tus canciones requieren una gran técnica pero siguen siendo divertidas a la escucha ¿Cómo se consigue ese equilibrio?
El equilibrio entre canciones se consigue cuando finaliza el proceso de composición, nunca se me hace difícil ya que amo la guita­rra. Intento escribir lo que me gustaría escu­char cuando voy a comprar un disco de gui­tarra. ¿Cuáles son mis expectativas? ¿Cuánto de técnico he de ser? ¿Es técnico pero todavía divertido de escuchar? ¿Puedes tatarear las melodías? Esas son las preguntas que me hago cuando intento crear un disco. Supone más diversión que reto para mí.

Comenzaste con el bluegrass y después pasaste por el jazz, el metal y el country ¿Qué te atrae de esos géneros, siendo tan diferentes entre ellos?
Mis inicios fueron con el bluegrass y el country tra­dicional, es como crecí. Me salieron los dientes con Mer­le Haggard, George Jones, Flat and Scruggs, Bill Monroe, Web Pierce… Cómo adolescente escuchaba a Van Halen, Satch, Vai, Metallica, Rush y otros. También SRV, B.B. King, Albert Collins, Skynyrd, Blackfoor, Outlaws… Me di cuenta de que me gustaba mucho cualquier género de guitarra. Si alguien me decía: “Jo­hnny, deberías escuchar esto, está lleno de guitarra” iba y me lo compraba. La guitarra es una adicción, amigo mío… igual que la música que crea.

Nashville es la ciudad de la sesión. ¿Qué crees que es necesario para triunfar en ese nido de talento?
A Nashville se le llama “Pequeña Gran ciudad”. Hay grandes “pickers” aquí, pero es como si todos encontráramos nuestro sitio. Es muy competitivo pero todos estamos aquí por la misma razón: Tener éxito y disfrutar el rega­lo que es la música y que todos compartimos.

Lo que le diría a cualquiera que busca éxito en la sesión es que vayan a Nashville para formar parte de su escena. Nashville da la bienvenida a los grandes guitarristas. Si te empieza a ago­biar, bueno, toma aire y sigue dándole al asun­to, sigue tu sueño. Yo soy prueba de que los sueños suceden.. He tocado con gente como Toby Keith, Ricky Skaggs, Trick Pony, Hank 3, Lynn Anderson, Janie Fricke y Randy Travis.

Tu versatilidad te permite tocar con artistas muy diferentes como Steve Vai, Sammy Hagar o George Clinton. ¿Observas alguna diferencia en la respuesta de la gente dependiendo del género?
No, la gente responde de la misma mane­ra normalemente. He sido afortunadado y he tocado con los grandes y la audiencia ama la buena música. Si hablamos de mí, me encan­ta la guitarra, sin importar el género. Soy un “country boy” que llevó el chicken picking al rock y eso me ha permitido tocar con Steve Vai, Sammy Hagar y George Clinton. Tanto si toco con ellos, o con artistas country, el amor por la música es lo que hace que la gente aplauda.

Fuiste el primer artista Fender sin tener un contrato discográfico, ¡Eso es un gran logro!
Mi primer mánager me consiguió una en­trevista con los chicos de Fender. Les encan­taba lo que hacía y me ofrecieron un endorse­ment de primera categoría. Fue un honor ser el primer artista sin contrato discográfico que firmaban. A partir de ahí pasé a PRS y ahora estoy con Ernie Ball Music Man. La Silhouette es la mejor guitarra que he tenido. Tengo unas pastillas signature de David Allen Pickups y te aseguro que seguirán en mi Music Man por mucho tiempo. No tengo nada contra Fender ni PRS pero he encontrado la guitarra perfecta para mí.

Has tenido contrato con diferentes marcas pero tu modelo actual es Music Man, pero el modelo que usas no parece muy country. ¿Cómo domas esa Silhouette?
Fender y PRS me supuso conocer la base de lo que realmente quiero en una guitarra y la Silhouette es la más cómoda que he tenido. Con el mástil se puede volar y los potes están en el sitio correcto. Es muy fácil de hacerle un set-up tu mismo y la guitarra encuentra el equilibrio contigo mientras tocas. Si no has probado ninguna te lo recomiendo encarecida­mente, verás lo que digo. Las nuevas pastillas JH Signature de David Allen me dan el tono que necesito. También tenemos un set de Johnny Buckers y Johnny Blades, pruébalas también. Creo que te gustarán en cualquier guitarra.

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¿Cuál es tu equipo de batalla?
Bueno, esto podría ser muy detallado. Nor­malmente uso 2 Silhouettes con David Allen´s (una de Blades y otra de Buckers), correas y fundas de cuero Levy´s, cables con mi firma de Analysis Plus, púas Dava y 2 amplis 212 Com­bo Bolt. Mi pedalera es PedalTrain Pro con su­ministro de Voodoo Lab 2. Boss TU-3, un wah signature de Gig-fx, el JH Kilowah, compresor Wampler Ego, un Red Shift OD/DIS de Jetter, RC y AC de Xotic, ISP Decimator para reducir ruido, Arion Chorus de EWS, tremolo de Boss y un delay Hardwire. También tengo endorse­ments con otras marcas, puedes mirarlo en mi web www.johnnyhiland.net, verás acústicas, micros y otras cosas.

¿Hay algo imprescindible en esa lista?
Si, estoy enamorado de mi Bolt, es un mon­truo muy versátil con un tono criminal. No me gusta tocar sin él. La otra pieza sin la que no puedo estar es el ISP Decimator, que quita todo el ruido. Es obligatorio para mí.

¿Qué otras cosas disfruta Johnny Hiland a par­te de la guitarra?
Tengo mi propio estudio ahora y me encanta tocar la batería, el bajo, teclas y banjo. Tocarlos hace que mi diversión aumente.

¿Te gusta algo que no esté dirigido a guitarristas?
Soy un gran fan de Rush. Alex Lifeson es increíble pero me gustan como un todo. Me encanta el country tradicional, southern rock, blues y swing jazz. Para mí no hay nada como el sonido de dos fiddles y un steel guitar.

¿Crees que sigue existiendo mercado para la música de guitarras? Parece que las grandes estrellas del rock están quedando en el olvido y solo en el country la guitarra sigue en primera línea llenando estadios
Creo que sí. Gente como Brad Paisley o Keith Urban son increíbles con lo que hacen pero me encanta ir a una pequeña sala para ver a Jack Pearson en Nashville de manera regular. Hay sitios ahí fuera para mí. La mú­sica evoluciona y el guitar hero volverá. Si no, seguirás encontrando gente como yo en algún lugar. Nunca lo dejaré, está en mi sangre. Me gustaría agradecer a todos aquellos que com­pran guitarras y viene a los conciertos para apoyar lo que hacemos. Espero ir a España muy pronto y hacerlo lo mejor posible para en­tretener. Hasta entonces podéis visitar mi web y seguirme. Si no has escuchado “All Fired Up” consigue tu copia pronto.

Shrapnel Records es la leche… que Diós os bendiga a todos.

Agus González-Lancharro

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