Revista de Guitarras

Mini pedales

En las cada vez más pobladas pedaleras de los guitarristas actuales, el espacio es un bien muy apreciado. Pensando en esto, algunos fabricantes nos ofrecen cada vez efectos con un menor tamaño. Una interesante opción cuando disponemos de poco espacio libre o queremos un set-up sencillo y fácil de transportar.

Recién aterrizados en España de la mano de ElectronVolt Effects, los pe­dales Malekko disponen, entre otro modelos, de una serie denominada Omicron cuyo tamaño es inferior a los 10 cm. de largo y 4 cm. de ancho. La serie está compuesta por 6 efectos distintos (Trémolo, Phaser, Chorus, Vibrato, Fuzz y Reverb) y tienen en común un elegante diseño, el disponer de tan sólo dos controles y un precio inferior a los 145€ en to­dos los casos.

No dejemos que el reducido precio nos lleve a pensar en baja calidad. Ni mucho menos. Los Malekko están construidos con componentes de montaje en superficie (SMD) para poder alo­jar todo el circuito en las pequeñas cajas. Como ya hemos comentado en otras ocasiones, el empleo de SMD no supone una menor calidad, aunque si que es cierto que puede dificultar una futura reparación o modificación.

En el interior de los efectos nos encontramos con un trimmer que permite ajustar alguno de los parámetros de los efectos. Así, en el caso del Trémolo podemos ajustar el nivel de volumen de salida, en el del Phaser podemos ajustar el ran­go de frecuencias sobre el que va a actuar el efecto y en el caso del Fuzz nos encontramos con un selector de 3 posiciones que conmuta entre un sonido típico con octava, un tono más potente y una mezcla de ambas. Máxima versa­tilidad con los menores controles posibles.

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El modelo Chicklet (emulación de reverb) es un pedal perfecto para emplear con amplifi­cadores que no disponga de tanque de reverb. Su mínimo tamaño nos permitirá colocarlo en nuestra pedalera por más repleta que esté, ofreciéndonos un tono cálido que no enmas­carará el tono original de nuestra guitarra. El Trémolo ofrece una oscilación senoidal que proporciona un efecto clásico, altamente mu­sical y muy cálido. Una alternativa interesan­te para aquel que busque un tono clásico y no quiera complicarse con multitud de controles y tipos de oscilaciones diversas.

En general, los Malekko destacan por su ro­bustez y por la sencillez que ofrecen. Esto, uni­do a su pequeño tamaño y su bajo precio, los coloca en una posición muy interesante en la actual paleta de efectos existentes en el mer­cado. No dejéis de probarlos si tenéis ocasión.

Otra de las compañías que se embarcó en la fabricación de pedales “diminutos” fue Xotic, que lanzó el año pasado -con evidente éxito- su modelo EP Booster. Basado en el circuito del previo del mítico eco de cinta EP-3, este boos­ter ofrece hasta 20 dB de incremento de volu­men y un tono que lo hace irresistible. En teo­ría, su uso lógico sería emplearlo para dar un empujón a nuestro volumen global en el mo­mento adecuado. Sin embargo, es uno de esos efectos difíciles de apagar. Potencia y redondea tanto el sonido que muchos de sus usuarios lo tienen siempre conectado. Una vez has oído tu guitarra a través de este previo, no tendrás ganas de desconectarlo. No lo decimos noso­tros… algunos de los ilustres guitarristas que llevan un EP Booster en su set-up son Joe Bo­namassa o Allen Hinds. Palabras mayores.

El EP dispone tan sólo de un control de ga­nancia, aunque en su interior encontramos dos microinterruptores que incrementan res­pectivamente las frecuencias graves y agudas. Esto nos ofrece un plus a la hora de focalizar nuestro sonido final y es especialmente intere­sante probar las distintas opciones en función de si nuestra guitarra viene equipada con pas­tillas singles o humbuckers.

Por último, queremos reseñar una de las novedades presentadas en el NAMM 2011. La compañía neozelandesa Red Witch presento una nueva serie de pedales denominada “Se­ven Sisters” cuya principal novedad, además de su reducido tamaño, es la incorporación de una batería de litio en su interior que per­mite recargar los pedales y evitar el uso de pilas reemplazables. Muy interesante.

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Los siete modelos que aparecen “en de­sarrollo” son de tipo Standard (overdrive, distorsion, fuzz, trémolo, boost, compresor y delay) y, a falta de oírlos en directo, nos llama la atención el elegante diseño de las ca­jas empleadas -aparentemente, fabricadas es­pecíficamente para la compañía- y el que las conexiones de los jacks aparezcan en la parte superior de las mismas, como forma de redu­cir aún más el gasto de espacio en nuestra pe­dalera.

El precio propuesto (130$) es más que razo­nable y, a falta de una review en profundidad, parece que esta serie de pedales puede su­poner una pequeña revolución en el saturado mercado pedalístico.

Como casi siempre, menos es más.

David Vie

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