Revista de Guitarras

Montando un pedal de efecto desde cero

Si en la primera entrega os comentábamos los aspectos teóricos más genéricos involucrados en la construcción de circuitos, en la segunda parte vamos a meternos en harina. ¡¡¡Hazlo sonar!!!

Para iniciarnos en el mundo de la cons­trucción de pedales, hemos selecciona­do un booster (aumenta el nivel de nues­tra señal) debido a que la mayoría son circuitos sencillos y con pocos elementos “externos” al propio circuito. En la figura 1 podéis observar el diseño electrónico del circuito, mientras que en la tabla 1 encontrareis los valores de los componentes. A grandes rasgos, a la resisten­cia R1 se le denomina “pull down” y su misión es permitir la descarga de la corriente residual presente en el condensador de entrada que se produciría al activar/desactivar el pulsa­dor. Al colocar ésta resistencia solucionamos este problema y no escucharemos un molesto chasquido al activar el efecto. En función de la arquitectura del circuito, en ocasiones puede ser necesario colocar una resistencia de este tipo también en la salida del efecto, aunque en este caso no es necesario ya que tenemos otra resistencia -R6- cuya misión es limitar li­geramente el nivel total de salida y, además, hace este trabajo. Aunque en la tabla de valo­res asignamos R1=2.2M, cualquier valor igual o mayor que 1M funcionará adecuadamente.

Posteriormente, nos encontramos con un condensador de entrada, C1, con un valor de 0,1 μF, que actuará como un filtro de las fre­cuencias de entrada. Se puede jugar con di­versos valores para obtener distintos resulta­dos, pero si empleamos un valor muy bajo el filtrado será excesivo. Si queremos aumentar la respuesta en frecuencias graves, aumenta­remos su valor hasta 0,47 μF. Cualquier valor intermedio nos servirá.

El corazón del circuito es un transistor BS170, un MOSFET de tipo n. Para no entrar en cuestiones excesivamente técnicas, aquí podéis encontrar algo de información acerca de que significa “Metal-Oxido-Semiconductor Transistor de Efecto Campo”. Una de las des­ventajas de este tipo de dispositivos es que es bastante sensible a la carga estática y a posi­bles oscilaciones en el voltaje. Para minimizar esto, colocamos los dos diodos que aparecen en la zona central de la figura 1.

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Con R5, C2 y P1 podremos controlar el nivel de amplificación de la señal de salida. Aunque esta etapa puede ser mucho más simple, la co­locación del condensador en serie con el poten­ciómetro eliminará el posible ruido que apare­cería al mover el pote con el efecto en marcha.

Por último tenemos el condensador de sa­lida -C3-, un electrolítico de 10 μF. 6 resisten­cias, 3 condensadores, 2 diodos, 1 transistor y 1 potenciómetro. Difícil hacer más con menos.

El segundo paso será el montaje del circui­to. Para ello, como comentamos en el número anterior, podemos emplear una placa preper­forada o podemos “arriesgarnos” a construir nosotros mismos nuestras placas. Para “la primera vez”, yo os recomendaría empezar por un layout ya diseñado y testeado. Sin embar­go, un circuito tan sencillo puede serviros para “romper mano” a la hora de diseñar vuestro propio layout. No es mala idea que descarguéis alguno de los softwares gratuitos o de prueba que permiten diseñar vuestras propias placas y aprender los rudimentos de la construcción de circuitos. No es algo inmediato, pero es un esfuerzo que a la larga os puede ahorrar mu­cho tiempo y complicaciones si seguís adelan­te con esta afición.

Lo hagamos como lo hagamos, llegará un momento en que tendremos que soldar nues­tros componentes en la placa, ya sea preperfo­rada o revelada por nosotros mismos.

Me remito a los consejos respecto a la sol­dadura del número anterior. Si tenéis dudas o aún no habéis desarrollado cierta soltura con el soldador, buscad alguno de los numerosos tutoriales o videos demostrativos que circulan por la red. Malas soldaduras o deterioro de los componentes por exceso de calor son proble­mas habituales en las etapas iniciales.

Si a esto le añadimos la falta de experiencia a la hora de encontrar posibles fallos, podéis enfrentaros con una situación muy frustrante. Tened paciencia. Aprender bien os evitará futu­ros quebraderos de cabeza.

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Una vez construido el circuito, tendremos que alojarlo en algún sitio. Actualmente, exis­ten cajas de distintos materiales y tamaños en cualquier tienda “decente”, por lo que ten­dréis acceso a prácticamente cualquier for­mato que necesitéis. Una de las alternativas más comunes y recomendables, son las cajas de aluminio inyectado, baratas, resistentes y fáciles de perforar con medios “caseros” (un pequeño banco de taladro o incluso un taladro con las brocas adecuadas). A la hora de selec­cionar el tamaño idóneo, mi consejo es que realicéis un croquis (Figura 2) con todo lo que ha de ir en el interior del pedal (circuito, jacks, potes, switch, pila, led…), de forma que a la hora de meter todo dentro no os encontréis con que no os cabe. De esta forma, también tendréis un plano que os servirá a la hora de agujerear la caja, ya que sabréis de antemano donde va cada elemento. En la figura 3 os su­giero una disposición para una caja Standard de tipo XXX, pero pensad que existen multitud de formas y gustos a la hora de colocar todos los elementos. La figura 4 y 5 os muestran una forma Standard de cablear el circuito, aunque existen diversas variantes igual de efectivas.

Finalmente, tan “sólo” queda por determi­nar el aspecto externo del pedal. Aquí si que se puede aplicar la máxima “para gustos, colores”. Una alternativa sencilla y resultona, consiste en comprar las cajas ya pintadas, de forma que sólo hemos de añadir el arte externo. Para ello podemos emplear adhesivos, transparencias o rotular directamente con un permanente si tenéis pulso y algo de gracia con el dibujo. En cualquier caso, una pasada final con algún bar­niz en spray añadirá algo de resistencia a este tipo de acabado (¡recuerda que los pedales se emplean pisándolos!). Si tenéis buena mano con las artes plásticas, podéis atreveros a pintar vosotros mismos las cajas y darles un acabado más arriesgado. Y si queréis ingresar directa­mente en el olimpo friki, podéis atreveros con acabados al ácido sobre cajas pulidas.

Mi briconsejo final es que dediquéis más tiempo a la correcta construcción del circuito que a darle un acabado exterior aparente. Aun­que resulte paradójico, suele llamar más la atención un pedal de aluminio sin pintar y rotu­lado a mano que un acabado semiprofesional fallido. Paciencia, perseverancia y… ¡suerte!

David Vie

 

Resistencias
R1 2.2 M
R2 1 M
R3 1 M
R4 4.7 K
R5 1 M
R6 2.7 K
R7 68 K
Condensadores
C1 0.1 μF
C2 100 μF electrolítico
C3 10 μF electrolítico
Diodos
D1 1N914
D2 1N914
Transistor BS170
Potenciómetros 5K Logarítmico
2 comentarios en Montando un pedal de efecto desde cero

Miguelon el 11 julio, 2016 a las 8:19 pm:

Buena pinta, sencillo y bien explicado. Aunque echo en falta una explicación de conexión con un switch 3PDT para true bypass (que probablemente este en las imágenes). ¿No se pueden ver las “figuras” por separado, en un tamaño mayor? Da la impresión de que hubiera enlaces a éstas, pero no es así.

Ogroff el 26 octubre, 2016 a las 5:14 pm:

Mira aquí Miguelón, es el nº19 de la revista digital de esta página, está en la página 22. Se ve más grande, aunque el botón de descarga de los archivos está roto.
http://www.cutawayguitarmagazine.com/revistas/numero-19/

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