Revista de Guitarras

Steve Diggle

La actitud de Diggle no ha variado demasiado desde entonces y ahí sigue, componiendo canciones y cantándolas por los escenarios alrededor del mundo. Hablar con él fue todo un placer

Después del concierto en Valencia, estás contento? ¿Te sentiste bien con la banda y la audiencia?
El concierto en Valencia fue muy bueno y más teniendo en cuenta que hacía tiempo que no tocaba temas de mi banda en solitario.  Además estuvo bien porque añadimos canciones de Buzzcocks.  En definitiva el grupo estuvo bien, el público estuvo bien y fue una noche genial

Fuiste un adolescente mod, ¿Qué recuerdas de aquellos tiempos?
Es cierto,  recuerdo vivir todo aquello. Crecí con bandas de los sesenta y todo era genial  y tuvo  un gran impacto en mí.  Y siguen teniendo.  En realidad se convirtió en un estilo de vida,  en la suerte de ser joven por aquel entonces cuando la música y el arte y la moda iban de la mano.  Todo era muy poderoso y muy auténtico y lo pasábamos bien.  Bebíamos,  salíamos y la música lo rodeaba todo. Fue una gran época.

Después Londres, ¿Hubo una gran diferencia entre Londres y Manchester? ¿Cómo fue?
La verdad es que nunca pensé  dejar Manchester. En realidad había pasado mucho tiempo en Londres, yendo y viniendo, y me di cuenta de que mi vida estaba entrando en una fase nueva. Tanto Mánchester como Londres son sitios mágicos pero vi algo en donde se me estaba llamando así que simplemente el espíritu del que hablo, esa sensación de la que hablo, me capturó.

¿Algo que eches de menos de los tiempos del punk?
Bueno a veces tienes que recordar y está bien. Es agradable saber que viviste aquel momento y que fuiste una parte muy importante de lo que sucedió. También es que a pesar de ser tiempos increíbles tienes que aprender que las cosas cambian y que cada día es una página nueva y lo que tienes que hacer es formar parte de cosas que van pasando. Tienes que estar navegando en el río del día siempre.

¿Como ves la música hoy en día?
Bueno para mí la música ahora y siempre ha sido esencial, acompañándome siempre en los momentos más importantes. Para mí significa todo en la vida. Creo que nunca he experimentado nada como lo que viví en 1976, con toda aquella era Punk y todo lo que pasaba en todos los niveles, a nivel de música, arte, inteligencia, filosofía, pensamiento musical, política… hay muchas generaciones pero el punk y lo que significó y significa es eterno.

Te vi en un documental de los Beatles, dirigido por Alan J. Parker y vi tu pasión por los Beatles. No eres el típico que aparece en ese tipo de documentales, y me encantó. ¿Aún queda algo de esa pasión por los Beatles en ti?
Realmente The Beatles fue la primera banda en la que profundicé. Cuando ellos estaban empezando siendo yo joven, me impresionaron. Cogieron muchas cosas del rock’n’roll y las usaron en su música de una manera maravillosa, y abrieron un mundo de posibilidades a la gente, a las bandas de entonces y a las que vinieron luego. Ese camino que trazaron fue una parte muy importante en mi influencia y creo que son tanto Dylan como Beatles como otros muchos lo que hicieron crear y perfeccionar esa música y pasarnos el testigo.

Empezaste con Buzzcocks en 1976. Eras uno de los lideres por aquel entonces, una banda de referencia que se sigue recordando. ¿Eras consciente de eso?
Si es cierto, estuvimos en todo aquello. Estábamos en el principio del Punk y éramos uno de los líderes. Éramos referencia. Realmente eran tiempos en los que tuvimos un gran impacto y aparte del gran sonido había un gran trabajo paralelo también. Por ejemplo en las portadas de los discos. Recuerdo escribir cosas sobre coches rápidos, autonomía personal, promesas, armonía en mi cabeza… todas aquellas cosas las hice con un viejo grabador y yo en aquel entonces no tenían ni idea de que iban a convertirse en clásicos del todo y que iban a inspirar a tantísimas banda de tanto nivel, calidad y relevancia.

Empezaste tocando el bajo y después la guitarra. ¿Cuál fue tu primera guitarra?
Tuve un bajo Hayman 40/40 y lo toqué en 10 shows. De repente me convertí en guitarrista y realmente vi que aquello me gustaba más. La primera que tuve fue una copia de la Antoria Les Paul. Le dejé esa guitarra a Joe Strummer para un concierto en Mánchester y en el tour del White Riot. Todavía la tengo. Esa guitarra tiene mucha historia. Tras aquella me compré una Les Paul Junior que es la guitarra amarilla que se puede ver en la cubierta del álbum de singles GOING STEADY, y con la que toqué muchos de los clásicos de nuestros principios. Desde entonces he tenido muchas guitarras, Rickenbackers, y varias Telecaster. Las Tele se acoplan muy bien a mí en todos los sentidos y me siento realmente cómodo con ellas.

¿Cuál es tu guitarra favorita? ¿Por qué?
Mi favorita durante los últimos años ha sido mi Telecaster blanca, con pastillas Seymour Duncan. Tiene un sonido realmente árido y rockero. Está guitarra ha dado la vuelta al mundo tres veces. Al final de cada show suelo lanzársela al roadie por los aires y debido a eso tiene unas cuantos golpes de las caídas que bueno…  podríamos decir que son heridas de guerra. Sin embargo sigue sonando como siempre. Es fantástica.

¿Que nos dices de tu amp?  ¿Por qué elegiste ese?
Al principio usaba un HH combo. Tenían un sonido bastante sólido si odias obtener una buena distorsión sin necesidad de tener el volumen a tope. Realmente era un sonido muy particular.  Con los años cambié a Marshall, también de válvulas, modelo JCM 900. Me da un buen control del overdrive y suena de miedo. He tenido otros amplis, Vox, Wem (Watkins Electric Music),  Roland y Fender , pero de momento estoy usando Marshall. Para mi último disco INNER SPACE TIMES, he vuelto al HH combo y puedes notar ese sonido tan especial que me encanta.

Si miráramos tu pedalera… ¿Qué veríamos en ella?
Sobre el escenario uso un Boss Overdrive con un delay digital. Tengo muchos pedales en casa pero la verdad es que no los uso en exceso. Recuerdo un Memory Man de los setenta que sonaba genial pero lo uso en estudio. Ahora realmente soy más simple. Me gusta simplemente enchufar la guitarra adelante. Amplificador y guitarra. Eso sí, en estudio suelo usar pedales.

¿Crees que sigue habiendo un compromiso social en las bandas actuales?
Si bueno, creo que hay algo de compromiso social en algunas de las bandas. Personalmente yo lo hago igual. No hay tanto contenido político como había entonces en mis letras pero aún puedes encontrar algo de crítica social implícita. La verdad que no estoy seguro de si los teléfonos y los ordenadores y todas estas cosas nuevas has ayudado o nos han hecho un poco ajenos ante los problemas políticos. En mi próximo trabajo habrá una canción llamada PEOPLE ARE STRANGE MACHINES y planteo ese tipo de cuestiones. La máquina controlada por el hombre o al revés. Ya sabes, 1984 de Orwell y esas cosas.

Hace años publicaste “Harmony in my head”. ¿Algo de lo que te olvidaras y quieras decir ahora? ¿Habrá una segunda parte?
Sí, un libro sobre mi llamado HARMONY IN MY HEAD. Me gustaría escribir otro libro en el que  explique cómo los diferentes acontecimientos que han ido ocurriendo en mi vida han influido en todas las áreas que me rodean y cómo escribo las canciones y mi idea del mundo. Harmony in my Head tiene mucho sexo, droga y rock’n’roll y está bien que la gente sepa eso. Pero también me gustaría que la gente supiera un poco más de lo que hay detrás de todas las cosas según sucedieron. Y además de la música qué estaba pasando en aquellos días y cómo influyó en ella.

¿Cómo te describirías como artista?
Me definiría como un tipo que escribe sobre la poesía de la vida con bastante rock’n’roll en sus venas. Creo que la gente quiere verme como un artista y como artista intento hacerlo lo mejor que puedo.

Aparte de los Buzzcocks tienes la banda que vimos en Valencia. ¿Algún proyecto con ella?
Bueno si, aparte de Buzzcocks tengo de la banda con la que toqué en Valencia. De momento está yendo estupendamente. Estoy haciendo canciones y en breve grabaremos en los estudios Abbey Road de Londres, los que usaban los Beatles, y bueno empezaremos a grabar el disco.

Mirando tu último álbum “Inner Space Times”, podemos seguir viendo tus raíces, pero he encontrado muy interesante tu lado acústico, y siento que te sientes muy bien con ello. ¿Es algún tipo de cambio, un rasgo de madurez, como un cambio de estilo…?
Cuando empecé a tocar solía hacerlo con una guitarra acústica. Me gusta la calidez del sonido de las guitarras acústicas. No sé, esa resonancia me hace sentir muy cerca de mí mismo. Es algo muy íntimo a la hora de componer. Es como hacer hablar a tu alma. La guitarra y el sonido son parte de ti. Canciones como I CAN´T PROMISE ANYTHING TODAY crean una atmósfera especial.

Me encanta sentarme tranquilamente a tocar mi guitarra acústica. Es todo mucho más sensitivo y más sensible e íntimo.

¿Hay algún álbum en solitario del que te sientas especialmente orgulloso?
Hay una caja, un box set con mis cuatro discos, WHEELS OF TIME. Refleja un poco ese viaje musical de mi vida. En el primero, SOME REALITY quería sonar como… pues eso, haciendo poquito acústico pero bastante árido y sin perder la esencia del rock’n’roll. Para mucha gente es el favorito.

El segundo, SERIOUS CONTENDER, es más atemporal y más rock. La idea es plantear la vida como un ring de boxeo, la lucha de cada día, luchadores perdedores y ganadores, esa es la metáfora.

El tercer álbum, AIR CONDITIONING, va más de causas políticas y está basado en el pensamiento de que está en la idea de que este aire político que respiramos en todo momento y todas las manifestaciones, a favor y en contra, en que siempre estamos inhalando ese ambiente cargado políticamente. Habla de guerra, pobreza, desigualdades… además tiene una canción que es un gran rock and roll y es con la que empecé el show en Valencia, HEY MARIA.

Con el cuarto álbum, INNER SPACE TIME he querido hacer algo un poco más íntimo, más cercano de mi cuerpo y mi mente. Me sentía como el presidente de mi propio cuerpo y he  hecho lo que querido con el disco. Estaba buscando en el misterio que habita dentro de cada uno de nosotros hablando de cosas que seguramente la sociedad de los políticos no entendería.  Grabé el disco con un GERMAN KRAUT ROCK DESK hecho a mano, y el resultado es brutal. En particular estoy muy orgulloso de este álbum, es un viaje muy íntimo y a la vez muy compartido. En definitiva ha funcionado bien y he podido experimentar. He probado otros sonidos, más diferentes, más orgánicos. Incluso la carátula tiene un aire diferente, algo más mágico que  indica lo que puedes encontrarte al escucharlo.

¿Algún tour a la vista con los Buzzcocks o tu banda que te haga volver a España?
Bueno, de momento no hay planeado para España mientras estamos haciendo esta entrevista. Pero bueno, tanto a mi banda como a Buzzcocks nos encanta España. El público es muy entusiasta y la comida es fascinante, la mejor.

¿Qué música sueles escuchar?
Bueno oigo de todo tipo de música pero normalmente la música con la que crecí. Algo de música nueva está bien pero realmente tiro de clásicos. A veces incluso escucho la radio y tal, pero ya he comentado que soy más de lo de siempre.

Veo que vas a estar de tour y tocando hasta el final de los tiempos, ¿no? ¿Qué te lleva a ello?
Ha sido un camino largo pero genial. He pasado mi vida escribiendo música y tocando alrededor del mundo y todavía sigo. Todavía me quedan muchas cosas por hacer y descubrir. Llevo esto en la sangre. Además, si miro a todas las canciones que he hecho y cómo el público responde ante ellas pues creo que siempre estaré ahí. Todos los días, haciendo lo que más me gusta y mejor se me da.

César “Máyor” Mayordomo

 

0 comentarios en Steve Diggle
Deja tu comentario