Revista de Guitarras

Nacho Baños

En el mundo de la guitarra eléctrica –haciendo una simplificación- es posible encontramos con dos grandes parcelas, por un lado los amantes de los instrumentos que están siempre a la última: últimos materiales, diseños innovadores, maderas exóticas, electrónicas y hardwares muy desarrollados…llegando al mundo boutique. En el otro lado se haya los amantes de lo más clásico, los partidarios de instrumentos antiguos, esos que se encuentran en las grabaciones de los discos clásicos del rock y que forman parte del imaginario colectivo del músico. La persona que hoy entrevistamos pertenece al segundo grupo y dentro de ese grupo, más concretamente, es experto en las guitarras fabricadas por Fender en los años 50.

Una autoridad mundial en la materia, muy conocido en USA, no tanto en nuestro país, esperamos que esta charla que sostuvimos con él ayude a conocerle mejor. Amigos, Nacho Baños en Cutaway.

Nacho, defínenos que es el vintage desde tu punto de vista.

Hay muchas maneras. Hay gente que dice que una guitarra que tiene más de 25 años ya es vintage, yo creo que cuando hablamos de vintage nos referimos al mundo del coleccionismo, para mi las guitarras de colección se corresponden con una época que es diferente dependiendo del tipo de guitarra que estemos hablando… de acústicas, pues anteriores al año 40-42. Si hablamos de eléctricas, estamos hablando del periodo que va del año 50 al 66-67. Entonces yo entiendo como instrumento vintage, un instrumento de colección que se fabricó durante la época dorada que vivió cada uno de esos fabricantes en USA y que abarca todos esos años. Ahora bien, la palabra es “añejo” en inglés, desde ese punto de vista cualquier instrumento que tenga más de 20-25 lo es. Es como un automóvil, se le puede considerar histórico si tiene más de 25 años.

Yo relaciono la característica de un instrumento que lo hace especial, por la época, por quien lo hizo, por la rareza y como ha evolucionado ese instrumento con el paso de los años, eso es lo que lo hace especial, de colección.
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¿Cuándo tuviste tu primera guitarra con la que empezaste a coleccionar?
La primera guitarra vintage que me compré, rompe con la definición que acabamos de decir, era una guitarra vieja, una Telecaster del 72 y la compré en el 89 en USA, en una tienda: Southworth Guitars, una tienda que estaba en un barrio residencial, era una casa de dos pisos. Bajo había una recepción y arriba dos habitaciones, una para guitarras Gibson y otra para guitarras Fender. Yo vivía en Boston y nos acercamos un fin de semana a Washington –aunque no lo creas era la única tienda en todo el entorno y te hablo de ciudades y estados diferentes- y allí tenía Telecasters de segunda mano, instrumentos de finales de los 60, principios de los 70 que en aquella época se vendían entorno a los 600$ -700$ cada instrumento. Como había planeado comprar mi primera Telecaster en ese viaje… yo tenía una comprada en Valencia en el 86, una standard de las últimas que se hicieron en California en el 83… pero quería una guitarra antigua de esas que veía en las portadas de los discos, así que la vendí, vendí dos amplis y exactamente me gasté 650$.

De ahí a llegar a profundizar, a investigar y llegar a ser un experto…

Yo creo que lo primero que hay que tener es una pasión, por supuesto también unas posibilidades económicas y hace 20 años los precios no eran los que tenemos hoy en día, te lo podías permitir si trabajabas y tenías un sueldo más o menos digno y ningún tipo de obligaciones, familia, hijos y tampoco tenías otros vicios. Yo nunca he gastado dinero en ropa, viajes… siempre he llevado coche de segunda mano… yo tenía pasión por la música y esa pasión se tradujo en una pasión por la guitarra y en concreto por un modelo que por ser un instrumento asociado a guitarristas que me gustaban mucho… yo empecé a aprender a tocar con una Telecaster, no sólo la estética, el sonido, la imagen de la guitarra, si no que siempre toqué con Telecaster hasta el punto que si cogía una strato, la mano tropezaba con el pote de volumen, entonces tantos años con la misma guitarra… como dice un amigo americano, para los que somos músicos unidimensionales… los hay que son multidimensionales, que tienen muchas maneras de tocar, muchísimo talento y una capacidad de absorber todo en todos los estilos, no es mi caso y entonces al final, llega un momento en que te centras en lo que más te gusta e intentas reproducir ese tipo de sonido que está en los discos que más te gustan y poco a poco el estilo se mezcla con el instrumento que estás tocando.

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¿Cómo llegas a plantearte escribir un libro que por otra parte se ha convertido en un clásico, en una referencia? (Nos referimos a Blackguard)

El tema del libro vino porque estuve viviendo a temporadas cortas en EEUU y llegó un momento en que estuve viviendo, estudiando durante 2 años. A raíz de establecerme allí casi más por pasión que por posibilidades…yo iba a la universidad y vivía en un apartamento que compartía con un amigo de clase, mis padres me enviaban un dinero al mes para alquiler y manutención… llega el momento en que quiero comprarme una guitarra más y lo que hago es salir de aquello e ir a vivir a un sótano, no dije nada a mi familia y de ese dinero me ahorraba la mitad con lo que cada 3 ó 4 meses o 5 dependiendo, me podía comprar una guitarra. Eso y la pasión de ir en búsqueda de esas guitarras que me gustaban tanto y se podían encontrar a precios asequibles, me hizo agudizar el ingenio y conocer a la gente que había en Boston, luego más adelante en diferentes estados, entablar cierta amistad con gente que se dedicaba a tratar con guitarras de colección, guitarras vintage y poco a poco me fui creando un network de gente, de “amigos” que seguí cultivando una vez regresé a España, durante unos 15 años. Eso te va dando una cultura, unos conocimientos que canalizas hacia un hobby que forma una parte importante de tu vida…yo iba ahorrando como una ratita (risas) e iba comprando la siguiente guitarra y creando una colección. El hecho de buscar permanentemente te va dando unos conocimientos y el estar enfocado hacia un único modelo de guitarra, quieras o no te familiarizas tanto con sus características, con la evolución a lo largo de los años, con lo que va cambiando, con los componentes que lo hacen especial…al final me di cuenta de que sobre el 98 que empecé también a moverme a través de Internet, eso abrió mucho las cosas. Antes todo era en base a la revista Vintage Guitar, del correo, del teléfono, me había hecho muy yankee, no tenía barrera ni idiomática ni cultural y creé muchos lazos en el momento que llegó Internet se simplificó todo mucho, a partir de ese momento contacté con mucha más gente y me dí cuenta de que lo que yo sabía sobre esas guitarras, no había tanta gente que lo supiera, las personas con las que contactaba en ferias, tiendas etc eran las que me preguntaban a mi cosas y las que poco a poco me dijeron: “…oye tu sabes mucho ¿has pensado en escribir un libro sobre esto?” y eso cuando te lo dicen una vez, no, pero cuando te lo dicen 10 ó 15 veces o entras en un foro USA de gente que se gana la vida con esto, discusiones enzarzadas y tú en tu habitación de tu casa estás viéndolo y dices: ninguno de los dos tiene razón, están equivocados, no saben lo que están diciendo… entonces me daba cuenta que la gente, que este tipo de guitarras había adquirido un staff de icono y había mucha gente que hablaba de ellas y nunca las habían visto en persona, las habían visto en fotos y no había tanta gente interesada en ellas, por ejemplo había guitarras de las que compré que costaban 7, 8 ó 10.000$ y les pedía si aceptaban plazos, el tío decía, no sé, es que acaba de entrar, llámame en una semana… hubo un momento en que una serie de tiendas cuando descolgaban el teléfono dirían: ya está el pesado ese de España (risas) otra vez preguntando por la Telecaster esa… vendérsela que la tenemos dos meses en la pared y que la pague cuando pueda, al final la gente aceptaba…he llegado a pagar guitarras en 8 meses. Eso durante 15 años te da para conseguir muchas guitarras, luego se van apreciando cada vez más hasta llegar al “boom” que tuvimos a finales de 2006- 2007 a partir de ahí bajó, pero una evolución desde finales de los 80 a principios del 2000 donde esas guitarras se podían comprar, no había tanto interés por ellas. Yo fui acumulando conocimientos, llegó un momento en que la gente te dice: ¿estás seguro de esto?…no es que esté seguro, es que ese modelo concreto lo he visto 25 veces en persona, de las cuales 8 las compré y las otras 17 no porque no tenía dinero, si no las habría comprado igual. Al final te das cuenta que tienes conocimientos especiales. Este año pasado en la feria de Texas había un dealer que tenía un stand, cuando me vio salió y me dijo: “mira Nacho, tengo algo que te va a gustar”, pone un estuche encima de la mesa. “¿a ver que año es?” Yo miro el estuche y le digo: “mira por esto, por esto y por esto es del 51”, el tipo me dice “Ok”, entonces abre el estuche…-claro he visto muchísimas y al final aprendes a distinguir cosas que sólo un “tarao” como tú y cuatro más en el mundo van a distinguir- saca una Telecaster y me dice: “¿de qué año?”, miro las tres o cuatro cosas que hay que mirar y le digo: “ no me jugaría la mano pero es del año 51, el tío se queda parado y me dice: “¿de qué mes?” y le contesto: “creo que es de octubre” (risas) y el tipo se fue diciendo: “ tu estás loco”. Claro en ese momento el tipo pensó, este tío controla. Al final no es Internet o los libros que has visto, es una experiencia que has tenido al vivir en USA tiempo y relacionarte con gente que está metida en ese hobby y en una época en que los instrumentos eran accesibles. Al final reúnes todo eso y dices ¿por qué no? Voy a hacer un libro. Empecé el proyecto a finales de 2003 y lo acabé a finales de 2005.
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¿Cuántas guitarras has llegado a tener?
Muchas, lo que pasa es que he vendido, pero he tenido más de 40, todas Telecaster, eso es lo que dice mi mujer, todas iguales (risas) ¡pero si son todas iguales! (risas) cuando compraba le decía: “esta es la última”.

La que más te ha impresionado de todas…
La primera Broadcaster que me compré. Estando en Boston me suscribí a Vintage Guitar y contacté con todas las tiendas alcanzables, más en New Hampshire… pero en Vintage Guitar venían todas las tiendas de todos los estados actualizadas al mes… entonces en Louisville, Kentucky, hay un tío que se llama Jimmy Brown, que lleva muchos años en el mundo este, el tenía una Broadcaster, con un aspecto muy envejecido, parecida a la de Bruce Springsteen –una guitarra que a nivel de icono, de imagen, siempre me gustó muchísimo- entonces le llamé por teléfono y quedó en mandarme fotos. Hay gente que se pone fotos de tía en el cuarto, yo me puse de la guitarra en la pared, las miraba, le llamé y me dijo que la acababa de vender, eso un sábado por la mañana…pero no te preocupes que se la he vendido a un cliente que es un músico famoso y hay veces que devuelve cosas, a lo mejor… Total que le pregunto quien es y me dice que G.E. Smith, el guitarrista de Saturday Night Live y de Dylan… muy bien, que me hice amigo suyo al cabo de unos años en NYC en casa de John Peden, nos hicimos fotos y tal y le comenté sobre esa guitarra… entonces Jimmy me dice que se la ha vendido a G. E. Smith y tal, llámame en unos días a ver si suena la flauta. Esa misma noche pongo la tele y ¿Quién está tocando la guitarra de las fotos que tengo en la pared? (risas). No podía ser, estaba que me subía por las paredes (risas). Total, al cabo de unos días llamo a Jimmy y me dice que la acababa de devolver y la tenían allí. Me faltaba dinero, le dí una señal, vendí guitarras, amplis, todo el dinero que me pude llevar de España y la compré. Cuando me llegó esa guitarra, que fue la primera vintage real que tuve… recuerdo la sensación, la impresión de abrir el estuche y sentir ese olor tan particular que tienen las guitarras antiguas, el mirar la guitarra sin tocarla, el cogerla… una ceremonia… propia de la primera vez que consigues algo así. A nivel de valor entonces no tenía mucho porque estaba hecha polvo, la pintura se la habían lijado…

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Te recibieron en Fender casi con honores…

Si, si, visité la planta de Fender y la Custom Shop en Corona, California. Dan Smith, entonces vicepresidente, me estaba esperando, me enseñó la fábrica, me presentó a los masterbuilders de la Custom Shop… fue como si a un niño le llevaran a Disneylandia y el tio Walt le estuviera esperando en la puerta para enseñarle las atracciones y explicárselas una a una. He llegado a tener material que ni ellos mismos tenían, esquemas firmados por Leo Fender etc.

Siguiendo dando pasos, llegas a montarte una tienda vintage en España (Tex-Mex Guitars) la única que existe probablemente.

Eso surge de la amistad con Octavio (Octavio Valero de HVC Music Import). Un día tomando café le cuento mi idea, ya sé que en España el tema vintage no tiene mucho público y a lo mejor hay poco interés, pero yo tengo muchos contactos en USA, una red establecida, ya no de proveedores si no de amigos, que en un momento dado en España se le puede dar salida a instrumentos que tienen más o menos valor, no muy alto, que a lo mejor en USA al trabajar con instrumentos más caros… no les interesan los instrumentos entre 1000$-2000$.

Si les digo que he montado un negocio en España para mover eso y modelos nuevos más económicos etc me avisan o me los guardan. A Octavio le gustó la idea le propuse hacer una prueba, hicimos sociedad, trajimos 50 instrumentos para empezar y desde entonces aquí estamos.
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Después, ya en el plano comercial os hacéis distribuidores de Nash Guitars
A eso se llega por contactos y que el tema del libro me hizo conocer a mucha gente, músicos, personas muy interesantes de tal manera que un colega en USA que mueve cosas a nivel estrellas de rock, me comentó si había probado las Nash, me propuso enviarme 2 ó 3 guitarras para probarlas pero sin muchas expectativas de entrada. Cuando vi que tenían posibilidades cogí el teléfono llamé a Nash y me dijo que no sabía cuanto se alegraba de que le llamara porque las pinturas y colores de las teles del 52 las sacaba de mi libro, que lo tiene siempre delante de él todos los día y que compraba los colores y las mezclas de tintes. Que algunos clientes le pedían con la página tal o cual del libro de Nacho y que se alegraba de conocerme. Desde ese momento le conté el proyecto, le pregunté si nos podía apoyar… me dijo: “contar conmigo…” y empezamos y ¡oye! Muy bien.

Entonces ¿recomendamos que vengan a Tex- Mex a probar guitarras?
El concepto de Tex-Mex, lo que intentamos, no es vender una marca, es dar a la gente en la época de Internet la oportunidad de venir y que pruebe. En esta tienda se puede coger una Fender de la Custom Shop , una Fender japo o coreana, una Les Paul o una Nash, comparar. Enchufarte a un ampli moderno made in Spain, uno de primeras marcas o a un Fender que tiene 40 años, o la puedes comparar con una guitarra Fender original de hace 50 años que tenemos también. Ponemos al alcance de la gente el acceso a eso que se ve en las revistas, probar una Broadcaster del 50 y comparar con una japonesa o lo que quieras y al final cuando tienes esas opciones y puedes elegir lo que estás creando es un criterio propio. Todos los instrumentos de colección que hay en la tienda no pretendemos venderlos, sabemos que España no es el mercado para ese tipo de guitarras, nos gusta tenerlos para ofrecerlos como referencia. Nos parece importante que en Valencia, en España, haya una tienda donde probar instrumentos de colección, antiguos, reproducciones o versiones nuevas de esos mismos instrumentos y que la gente aprenda a distinguir, que pueda constatar todas esas cosas que nos vienen contando durante años dentro de nuestras limitaciones, de nuestra humildad, de nuestro tamaño pequeñito, poder probar todas esas cosas y luego decidir, sólo por eso ya es un proyecto válido, si además de ello en unos años nos hacemos riquísimos y famosos… pero realmente esa no es la idea, en realidad esto nos ilusiona, nos gusta mucho, le dedicamos tiempo y disfrutamos con ello.

José Manuel López

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