Revista de Guitarras

Thermion PowerDrive & PowerMuff

Powe

Parece que Thermion  mantiene su compromiso con la primavera y, un año más, nos ofrece otro lanzamiento para alterar nuestra sangre. Si el pasado 13 de mayo de 2025 presentaban en Madrid su PowerBolt Series , arrancando con dos modelos (PowerTrem y PowerVibe), ahora nos sorprenden otra vez en la capital con dos nuevos miembros de la familia llamados PowerDrive y PowerMuff.

PowerBolt Series está pensada para llegar al gran público; no solo a los freaks fanáticos de los switches, los potenciómetros y las mil opciones. Los albaceteños han trabajado duro para ampliar una línea de pedales más concretos, fáciles de usar y cómodos de transportar.
Ahora, veámoslos en profundidad.

Thermion PowerDrive & PowerMuff

Thermion PowerDrive & PowerMuff

Los pedales

  • PowerDrive

El terreno de los overdrives ha sido abonado, durante décadas, por todos los discos de rock que hemos escuchado y esas texturas sonoras son las que tenemos almacenadas en nuestras cabezas. Si hacemos un ejercicio de categorización rápida, podríamos clasificarlos en tres grandes grupos con características comunes: tipo Tube Screamer, tipo Klon y tipo Blues Breaker.


Por construcción y sonido, podríamos situar PowerDrive en algún lugar entre un Klon y un Blues Breaker; ese sería un buen punto de partida, ya que es transparente, deja pasar parte de la señal limpia e igualmente incorpora esa específica saturación de diodos que caracteriza al Blues Breaker. Experimentando con estos dos conceptos, Thermion ha implementado una serie de ideas en este pedal que lo hacen versátil y práctico para un amplio abanico de estilos musicales.

Veamos sus controles:

Modo Classic: Nos permite hacer rítmicas o arreglos con definición, con medios suficientes para que la guitarra no se pierda en la mezcla. En este modo tienen cabida la mayor parte de estilos, ya que es suave y poco comprimido, pero con una paleta de saturación generosa. Bastará usar el volumen de la guitarra para llegar al punto exacto de limpieza o agarre que podamos necesitar en cada momento

Modo Modern: Ideal para impulsar nuestra faceta solista. El pedal ofrece aquí mayor agresividad, compresión y sustain, pero, igualmente, respeta la señal de las pastillas que le conectemos y el control de volumen de la guitarra. Aunque pueda parecer contradictorio, suena algo más dulce que el modo anterior y esto se debe a que, al tener más ganancia, está diseñado y refinado a conciencia para que no se desboque

Controles de Volume, Gain y Tone: Configuración de controles básica y lógica en los pedales OD que facilita y garantiza su manejo intuitivo. Mención especial a su control Tone, ya que es muy reactivo y funciona de forma parecida a la de un Klon Centaur: el pedal respeta el cuerpo y el grosor de la guitarra y con este control se ajustan los agudos dependiendo del amplificador al que estemos conectados, del carácter que tenga este y de su balance entre agudos y graves. Con el tono ajustamos y podemos compensar esto eficazmente.

Thermion PowerDrive & PowerMuff con el Zero

Thermion PowerDrive & PowerMuff con el Zero

PowerMuff

Su nombre nos da rápidamente una pista. José Manuel, ingeniero y alma mater de Thermion, se inspiró en las bondades del clásico circuito del fuzz de EH, tomándolo como punto de partida, pero corrigiéndolo y mejorándolo según su criterio y las necesidades del guitarrista contemporáneo. Su diseño tiene una ecualización más suave y controlable, más estable independientemente incluso de las condiciones meteorológicas externas.
Igualmente, encontramos dos modos seleccionables con un switch:

Modo Classic: Encontramos aquí, como base, un fuzz tipo Big Muff con la estructura de ganancia y su tono rediseñados por José Manuel con el objetivo de hacer un pedal controlable y para todos los públicos. Es un modo de sencillo manejo, para gente temerosa de Dios que prefiere sentirse cómoda agregando ese característico grosor y densidad a su performance, pero con sensación de definición, de tenerlo todo bajo control

Modo Modern: Desarrollado desde un Muff, este modo es más psicodélico y experimental e incorpora ajustes en su interior que intervienen directamente en el tratamiento de la señal y el sustain de las notas. Aquí el comportamiento del pedal simula el efecto de recibir una alimentación insuficiente y notamos que las notas se ahogan, degradan o cortan dependiendo del ataque de la púa. La locura se puede disparar y Thermion juega con la polarización de los transistores para provocar un terremoto de efectos deseados o indeseados.

En su interior tenemos tres controles extra, tipo trimpot:

Bass: Regula la cantidad de graves del pedal y afecta a sus dos modos (Classic/Modern)

Starve: Afecta exclusivamente al modo Modern, regulando su nivel de ahogo” ante nuestro ataque de púa.

Cut: Afecta exclusivamente al modo Modern, regulando el corte de cola de las notas.

El resto de controles del pedal son los básicos para su manejo:

Volume: Ajusta el nivel de salida del pedal y permite poder apretar a voluntad nuestro amplificador.

Gain: Necesario para ajustar la cantidad de fuzz. A nivel bajo, el pedal suena definido y con ataque; si incrementamos, se va comprimiendo y aumenta el sustain y el grosor hasta llegar a tener mucha textura y agresividad

Tone: Es importante mencionar aquí que la EQ está rediseñada para aportar más medios que el Big Muff original. Por debajo de la mitad suaviza agudos y engorda el sonido; la otra mitad del recorrido aporta brillo y presencia al efecto.

Thermion PowerDrive

Thermion PowerDrive

En uso

  • PowerDrive

Modo Classic: Para comenzar, ajusto sus controles buscando un boost limpio y crujiente que se lleve bien con las P90 de una Gibson Les Paul Special. Con este seteo se comporta dulzón y dócil, cómodo para mí y perfecto para dejarlo encendido en todo momento. Destaco lo práctico que es su control de tono.

Seguimos, si aumentamos la ganancia de PowerDrive, incrementamos automáticamente su volumen y nos introducimos en terrenos de hard rock. El pedal gana grosor, crece, pero sigue igualmente definido y con brillo. Seguimos subiendo la ganancia y entramos en terreno Guns N´ Roses, gain típicamente marshallero que nos invita a encender un Marlboro y a ajustar el volumen del pedal si no queremos romper las ventanas.

Resumiendo, el nivel de saturación que proporciona en este modo se adapta a casi todos los estilos, no embarra y aporta una elasticidad que permite una ejecución fácil.

  • Modo Modern: Como era de esperar, con el mismo seteo, la rotura en este modo comienza antes que en el anterior y es mayor su saturación y volumen. Noto una pizca más de brillo que hace que la guitarra se destaque en la mezcla y no se ahogue en frecuencias medias. Aumentamos ganancia, crece el volumen, ajustamos, cambiamos de década y dejamos atrás el sonido vintage para encaminarnos hacia la dimensión de los Guitar Heroes ochenteros, conectamos una L. P. Custom con pastillas MHS y gozo totalmente.El control de tono sigue siendo muy útil y aprovechable desde el cero al diez, por lo que también nos permite llegar a la contundencia y densidad de los riffs grunge noventeros más roncos. Curiosamente, con la ganancia al máximo, la cola de las notas llega hasta la frontera del fuzz y me llevo una grata sorpresa, un recurso más que incrementa la versatilidad del pedal.

    Concretando, PowerDrive ofrece una respuesta impecable en todo su rango de ganancia. Va aumentando el grano progresivamente desde un ligero boost, que añade contundencia al amplificador, hasta una distorsión con ligero sabor a fuzz en su nivel máximo de ganancia.

  • PowerMuff
  • Modo Classic: Con pastillas P90 y los controles de ganancia y tono del pedal a la mitad podemos hacer una incursión fácil en el universo sonoro de Queens Of The Stone Age. El efecto es más seco, dócil y accesible, muy divertido. Incrementamos brillo y ya entramos en terreno Hendrix, subimos ganancia y aumenta la agresividad, pero dentro de un contexto controlado y práctico.-Cambio de guitarra, la respuesta con humbuckers es muy cremosa e igualmente equilibrada; incluso los acordes abiertos suenan definidos. Podemos apretar ganancia para abusar de él y recortar con el volumen de la guitarra hasta encontrar la textura adecuada, la que necesitemos. Es fácil y rápido encontrar un buen tono.
  • Modo Modern: Este modo es una bomba y lo considero un “preset estrella”, un recurso escondido al que podemos acceder con un clic en el momento que lo necesitemos.Al activarlo, evocamos instantáneamente a The Black Keys o Jack White con el sonido y la dinámica que nos brinda, ya que la ejecución de nuestra mano derecha interviene directamente en el sustain de las notas y la forma en la que se ahogan, cortan o mueren.

    Podemos dejar que el pedal haga literalmente lo que quiera o podemos domesticarlo con sus controles interiores y dominar la demencia en algunos parámetros que básicamente actúan sobre el bias y el voltaje. El pedal llega aquí a su punto más experimental y el sonido que obtenemos puede asemejarse al de un sintetizador analógico.

    Resumiendo, PowerMuff es un fuzz versátil y divertido que puede sonar controlado, descontrolado, gordo, agresivo, añejo a lo Hendrix o salvaje a lo Beastie Boys.

Thermion PowerDrive

En el interior…

Conclusiones

En un mercado repleto de opciones, creo que los tres parámetros fundamentales a valorar son: calidad de sonido, calidad de construcción y precio.

Para mí es importante que un overdrive sea elástico y aporte algo de magia que facilite la ejecución, que respete el carácter del amplificador al que me enchufo y la guitarra que toco; sería una estupidez maquillar el tono que hemos logrado tras invertir tanto esfuerzo, dinero y tiempo.

Después está la calidad de construcción; queremos comprar algo y no tener que preocuparnos, que nos garanticen una rápida reparación o que nos dure toda la vida.

El precio es el tercer elemento, considero que de nada me sirve ese overdrive esotérico que usa mi ídolo si cuesta más que una motocicleta.

Thermion se esfuerza por optimizar estos tres puntos, saben de estas cosas después de once años construyendo y varias décadas como guitarristas. Si desmontas las placas traseras de esta serie PowerBolt y observas su interior verás detalles de calidad que los hacen imbatibles en su rango de mercado.

Con respecto al fuzz, aunque no sea mi sonido de cabecera, creo que aporta un color necesario en el equipo de cualquier guitarrista que se precie. Son unos jefazos, prácticamente te obligan a componer para ellos y te aseguran la diversión cuando tienes un poco de inspiración.

Ambos pedales PowerBolt funcionan a 9 V, pero podemos encontrar diferentes matices en ellos si jugamos con su alimentación y experimentamos con un voltaje máximo de 18 V. Conviene saber que, al sobrealimentar el OD, ganamos headroom y, si sobrealimentamos el fuzz, le vamos a quitar progresivamente su carácter para introducirlo en terrenos más OD; por tanto, el modo Modern ya no será tan descontrolado porque la sobrealimentación lo corregiría. No recomiendo esto, está perfecto tal cual.

A los que buscan la perfección en el orden de su cadena de efectos tengo que decirles que, entre estos dos pedales, no existen reglas estrictas de ubicación. Solo hay que tener en cuenta que el segundo boosteará al primero y le aportará su EQ y carácter; dejaos guiar por vuestro oído.

Thermion PowerDrive y PowerMuff son pedales de manejo sencillo con los controles clásicos y algún secreto interior para crear nuestra propia salsa, cubrir nuestros requerimientos sonoros y poder atenuar o asalvajar nuestra performance. Son 100 % analógicos, true bypass, están fabricados en España y su precio es de 125 €, what else?

Fer Gasbuckers

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