Gretsch G6636T Fortus Signature
El simpático guitarrista de Guns N’ Roses ha sido asociado con la marca Gretsch desde hace años y esta relación culminó con el desarrollo de sus modelos signature, guitarras bellas como las tradicionales Falcon pero con carácter propio y pensadas para el escenario como la Gretsch G6636T-RF Richard Fortus.
Fortus siente debilidad por los diseños de caja hueca o semihueca, y yo me pregunto: ¿y quién no?, ¿será cosa de la edad?, ¿será una afección del staff de Cutaway Guitar Magazine?
Un poco de historia
Durante el verano de 2021 Gretsch notificó a las tiendas asociadas el lanzamiento de dos nuevos modelos signature relacionados con Richard Fortus, el carismático guitarrista que desde el año 2002 forma parte de Guns N’ Roses y que, desde entonces, lleva oficialmente más tiempo perteneciendo a la banda que el mismísimo Slash.
No hay que obviar que el de St. Louis no es solo un clásico rockero que podríamos encontrar en la barra de cualquier bar del Sunset Strip de L. A., sino un guitarrista experimentado y versátil que, siendo un niño, también estudió violín y batería. Su sólida base clásica y de conservatorio la compaginó después con estilos contemporáneos y exploró géneros como el jazz, el blues y, por supuesto, el rock. Ha sido mundialmente reconocido tras militar en bandas como The Psychedelic Furs o The Dead Daisies, entre otras, hasta ser reclutado por el polémico Axl Rose.
Hoy revisaremos su Gretsch G6636T-RF, el modelo que incorpora puente Bigsby: una guitarra difícil de ver en los escaparates pero muy fácil de amar en las distancias cortas, inspirada en las icónicas Falcon de Gretsch aunque con detalles vanguardistas solicitados por Fortus en función de sus necesidades sonoras y ergonómicas.
Richard sabe, y eso se nota, así que vamos a analizarla a fondo con la pasión de los buenos freaks que somos. ¡A por ella!

Fortus con su Gretsch G6636T-RF Richard Fortus Signature Falcon
Unboxing
Al abrir la caja encuentro un estuche TKL Premium modelo G6442L que incorpora una placa con el logo de Gretsch. Es robusto e impecable, pesado (5,34 kg exactamente), con cinco bisagras consistentes, el borde de la tapa cosido y su interior forrado con un elegante y suave pelo sintético burdeos. En su interior encontramos la documentación del instrumento, el certificado de la marca, cierres de seguridad cromados Grover para colocar en nuestra correa favorita y una bolsita con sus llaves de ajuste de alma y puente.
El interior burdeos del estuche contrasta con la elegancia del acabado Vintage White del instrumento y su hardware cromado. Verla en persona impresiona mucho más que las fotos o vídeos que circulan por internet. Este modelo pesa 3,76 kg, algo que considero perfecto teniendo en cuenta sus dimensiones y que lleva incorporado un puente Bigsby.
La afino y me llama la atención su bordón grueso (.052). Le ajusto ligeramente el alma, dándole 1/8 de vuelta, bajo un poco el puente y, por supuesto, me pongo a tocar un rato.
Cuerpo
Repasando su anatomía encontramos un cuerpo de 17” de ancho y 1,75” de profundidad, con doble cutaway y construcción center block de arce laminado con bloque central de abeto para controlar el feedback sin comprometer la resonancia propia del instrumento, algo básico para cualquier guitarrista que quiera subirse a un escenario.
Su contorno es ancho, el clásico de los modelos Falcon. Incluye un puente TonePros TP6 Tune-o-Matic con selletas estándar (no de rodillo) y éste puede fijarse a voluntad mediante dos tornillos Allen que están en sus extremos. El puente va sujeto a una base de ébano que parece estar anclada a la tapa (aunque no he desmontado las cuerdas para comprobarlo); esto facilita los cambios y transmite perfectamente las vibraciones de la tapa armónica de la manera más purista en este tipo de instrumentos.
El acabado Vintage White brillante está rematado con un elegante binding tortoise en la parte anterior y posterior de la caja, e incluso en el interior de las “efes”, lo que demuestra lo refinada que es la planta de producción japonesa de la marca. Accesorios como el golpeador o los marcos de pastilla siguen esa misma estética.
El vibrato es un Bigsby B6CP String-Thru con el logo de Gretsch, que termina de equiparla con un toque añejo irresistible. En resumen, la estética es de diez: puede provocar subidas de tensión y ataques de GAS incontrolables. Mucho cuidado.
Mástil
Como es habitual en los modelos Falcon, encontramos un mástil encolado de arce y escala de 25,5”, con perfil en “U” de grosor medio y cómodo. Monta un precioso diapasón de ébano con radio de 12” e inserciones Neo-Classic Thumbnail perladas (con forma de uña y situadas en el borde del diapasón más cercano a nosotros mientras tocamos).
Los trastes son Medium Jumbo y la cejuela elegida es una Graph Tech TUSQ XL. Un poco más arriba encontramos esa particular pala con su diseño tipo Cadillac (que tantas pasiones levanta), flanqueada por un clavijero cromado Grover Rotomatic. En la parte central del headstock está insertado el nombre de la marca junto a dos alas a juego con el binding tortoise que remata el mástil. Un auténtico lujo.

Gretsch G6636T-RF Richard Fortus Signature Falcon
Electrónica
Las pastillas que monta son una pareja de Custom Wound Filter’Tron desarrolladas junto a Richard. La de mástil mide 7,14 kΩ y la de puente 6,98 kΩ. Tienen bastante más salida que unas Filter’Tron convencionales y hacen que el instrumento gane cuerpo y mejor respuesta en medios.
La configuración de controles es absolutamente minimalista: volumen y tono.
- Master Volume. Situado en el cutaway inferior, incorpora un circuito Treble Bleed para jugar con la saturación y la dinámica de las pastillas sin perder frecuencias agudas.
- Master Tone. Ubicado junto al selector de pastillas y configurado con un potenciómetro No Load (sin carga) que, si lo abrimos al máximo, desconecta totalmente el circuito y permite un sonido más directo, con mayor salida y brillo.
El selector de tres posiciones está situado en la parte inferior del cuerpo, desplazado y alejado de la zona donde solemos apoyar la muñeca. Esto tiene una explicación: es la manera que tiene Fortus de colocarse la guitarra. Suele situarla muy baja y atacar con la púa cerca de la pastilla de mástil, por lo que la posición tradicional del selector le molestaría continuamente. Nos puede gustar o no, pero es su modelo signature, su diseño y su sello.
Sonido y conclusiones
Enchufada al amplificador responde de manera equilibrada: clásica, versátil y nada estridente. El limpio es solemne, cristalino, con cuerpo, y ofrece mejor respuesta y pegada que mi Gretsch G6120 Brian Setzer del 94, una guitarra que apenas uso precisamente porque sus pastillas son tan delicadas y tienen tan poca salida que resulta complicado combinarla con sus otras compañeras de cuarto, incluso Teles o Strats.
Esta Gretsch Fortus tiene un volumen generoso y es fácil alternarla con otras guitarras sin tener que hacer ajustes extremos en pedales o amplificador. Es intuitiva, es sencillo encontrar con ella un tonazo tremendo en cuestión de segundos. El sonido conserva el ADN vibrante de Gretsch, pero es más grande, claro y robusto a la vez; equilibrado en medios y brillo, potente y crujiente con overdrive, con carácter y cierta arrogancia. Me encanta.
Su electrónica minimalista funciona a la perfección: cero complicaciones para tocar rock enchufado a un amplificador caliente con los mínimos pedales… o ninguno. Va equipada con cuerdas 10-52, lo que facilita afinarla medio tono más grave y tocar todo el repertorio de Guns N’ Roses sin que sufran tus dedos.
Sobre el Bigsby, ¿qué os puedo contar? Soy un apasionado de este vibrato y de la expresión y armónicos que aporta, lo uses o no. Siempre me ha parecido muy estable si controlas todas las zonas de fricción donde apoyan las cuerdas y las mantienes limpias y lubricadas para que deslicen correctamente.
Finalmente, tengo que comentar que, debido a su tamaño y a su escala de 25,5”, la primera impresión que tuve al sentarme con ella (con mi estatura de 1,71 m) fue que abrazaba un barco. Esa sensación se diluye tras unos minutos porque es sorprendentemente ligera teniendo en cuenta su longitud y los accesorios que monta, y uno se adapta rápido: “hay que aprender a montar en todas las bicicletas” (siempre me gustó esa frase).

Gretsch G6636T-RF Richard Fortus Signature Falcon, detalle pala
El binding tortoise que remata el cuerpo por delante y por detrás produce un curioso efecto visual: mientras tocas, estos bordes oscuros hacen que la guitarra parezca más fina de lo que realmente es. Una cosa compensa a la otra.
No hay duda de que se trata de un instrumento premium, algo que se confirma desde que ves su elegante estuche hasta que te detienes en cualquier mínimo detalle. Su estética es imponente, el fabricante ha cuidado todo con esmero y esta Gretsch G6636T-RF Richard Fortus Signature Falcon puede satisfacer tanto a coleccionistas como a guitarristas que buscan una herramienta profesional que rinda en estudio o sobre un escenario.
Prometí que no me iba a enamorar, pero…
Fer Gasbuckers (Redacción Madrid)
Gretsch Guitars
G6636 RT Richard Fortus Signature
Semihollow de arce con bloque central de abeto
Arce perfil en “U”
Ébano de radio de 12”
22 Medium Jumbo
GraphTech TUSQ XL
TonePros TP6
Cromado
Grover Rotomatic
2 x Custom Wound Filter’Tron
Volumen (Treble Bleed) Tono (No Load)
3.76 kg
Vintage White

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