Barrie Cadogan
El azar permitió que me cruzara con Barrie Cadogan en el año 2001, tras el mostrador de una tienda de guitarras de Denmark Street, el legendario epicentro de la escena musical vintage londinense.
Pocos años más tarde, lo cacé en el escenario dando un show increíble como guitarrista de los escoceses Primal Scream en Portugal y, desde entonces, le he seguido la pista hasta poder abordarlo hoy de forma premeditada.
Es un privilegio para mí hacer esta entrevista y poder preguntarle por sus inicios, su carrera, su equipo y por todo lo que me interesa como buen guitarnerd.
Además de ser el hombre de confianza que muchos artistas quieren en sus discos o en sus giras, como Morrissey, Edwyn Collins, Paul Weller, Liam Gallagher o The Black Keys, entre otros, su proyecto personal, el trío Little Barrie, cuenta con ocho álbumes de estudio y probablemente sea la banda favorita de tu banda británica favorita.
El personal estilo del de Nottingham también puede escucharse en la sintonía de series de culto como Better Call Saul (2015), en documentales como Year of the Dog (2022), en películas como Elvis (2022) y, más recientemente, en la banda sonora de Odyssey (2025), compuesta por Matt Johnson, donde Cadogan aporta su guitarra en «Unrequited».
Es un tipo educado, humilde y sabio, con un groove y una técnica híbrida que fusionan el lenguaje de tradiciones guitarrísticas de ambos lados del Atlántico; recursos que bastan y sobran para que una sola guitarra pueda orquestar una canción completa. Su fama llegó hasta el templo musical de Nashville, donde cuentan con él para las sesiones de la tienda Carter Vintage Guitars, dando voz a esas piezas de colección que pocos de nosotros tendremos el privilegio de acariciar.
En mayo presentó Gravity Freeze, el último disco de Little Barrie, que ha sido la banda sonora de mis vacaciones y cuya gira tiene previstas seis fechas en nuestro país el próximo mes de diciembre. ¡No os lo podéis perder!
Con vosotros, Barrie Cadogan.
¿Cómo estás, Barrie? ¡Es un placer poder entrevistarte al fin! Para empezar, cuéntame qué fue lo que te impulsó a tocar la guitarra y a qué edad comenzaste. ¿Tuviste algún familiar músico que apoyara tu afición o con el que pudieras acceder a algún instrumento? Háblame un poco sobre aquellos primeros años.
Hola Fer, es un placer estar aquí. Mi familia fue una influencia muy importante para mí, y la banda que hizo que quisiera aprender a tocar fueron The Stone Roses, con su álbum de debut y el trabajo de guitarra de John Squire. Mi hermana compró el disco cuando salió, en 1989. Ella estaba estudiando en la universidad y se pasaba el tiempo saliendo a ver bandas. Yo tenía 14 años y todavía estaba en el colegio. Por aquel entonces, realmente solo conocía la música de las listas de éxitos o de lo que aparecía en televisión.
Durante los meses siguientes me obsesioné con los ‘Roses y después empecé a descubrir otras bandas de la colección de discos de mi hermana, como The Happy Mondays, Dinosaur Jr., Spacemen 3, The Hypnotics y The Smiths. Aquella Navidad, que estaba cerca de mi 15.º cumpleaños, pedí una guitarra acústica.
Tuve la suerte de que mi familia me animara a aprender. Mi hermana ya era violinista y tocaba maravillosamente. También me prestó el dinero para comprar mi primera guitarra eléctrica seis meses después. Fue entonces cuando me di cuenta de que quería tocar música todo el tiempo, pero no tenía ni idea de cómo conseguirlo y apenas sabía tocar. Después, mi padre hizo que descubriera a Jimi Hendrix, Cream y The Who. También hice amistad en el colegio con gente que tocaba instrumentos, además de otros amigos a los que les apasionaban los discos. Todos ellos fueron una gran fuente de inspiración para mí durante aquellos primeros años.

Barrie & Dan onstage – Photo credit Larry Niehues
¿Recibiste algún tipo de formación musical? Tienes un estilo muy personal combinando púa y dedos, que permite una dinámica espectacular y que todo lo que tocas tenga mucho groove y suene enorme. ¿Cómo o de quién aprendiste ese lenguaje y esos recursos? Cítanos a alguien que haya inspirado tu manera de tocar o tu sonido.
Nunca recibí clases, lo que probablemente explica mi estilo un tanto peculiar. Empecé con un libro muy básico que enseñaba los acordes abiertos habituales, para poder acompañar canciones como She’ll Be Coming Round The Mountain.
Por aquel entonces tenía una guitarra acústica de cuerdas de nylon con un mástil enorme, que no era precisamente fácil para colocar los dedos.
Intenté aprender a tocar acordes con cejilla para poder tocar canciones de los Sex Pistols, pero me resultaba muy poco natural, incluso con mi primera guitarra eléctrica. Cuando vi a Jimi Hendrix tocando con el pulgar sobre las cuerdas graves, me fui inclinando hacia esa forma de tocar porque tenía mucho más sentido para mí.
Mi estilo ha cambiado y evolucionado bastante a lo largo de los años, aunque no siempre de manera consciente. Durante los últimos diez años más o menos he estado tocando cada vez más con los dedos. Parece que ha evolucionado de forma natural en esa dirección. Combinar la púa con la técnica de tocar con los dedos permite conseguir más posibilidades dinámicas dentro de tu propio estilo sin necesidad de recurrir a efectos.
John Squire fue mi primer guitar hero, seguido poco después por Johnny Marr, J Mascis y Jimi Hendrix: los cuatro J. Ahora tengo muchísimos más. Entre mis grandes influencias están, especialmente, guitarristas que tocan sin púa como Hubert Sumlin, Freddie King, Skip James, Stephen Stills, Chet Atkins y Joel Patterson, por mencionar solo algunos.
Cuéntame algún secreto sobre tu técnica. ¿A la hora de componer tienes algún recurso teórico al que acudas de manera natural para buscar inspiración?
No sé si hay algún secreto detrás de mi técnica, o siquiera si tengo alguna (risas). Simplemente intento tocar música que me haga sentir algo, eso es lo que me interesa y me fascina. Lo prefiero antes que tocar para demostrar mi técnica.
¿Llevas a cabo alguna rutina de estudio o práctica diaria que puedas recomendarnos para conservar los dedos ágiles y la mente creativa? ¿Qué crees que es lo más importante que cualquier guitarrista debe practicar para poder progresar?
Intento tocar todo lo que puedo; los únicos días que no lo hago son los que estoy de viaje. Cada uno tiene su manera de verlo, pero para mí es importante tocar todos los días y, cuando no tengo la guitarra conmigo, echo de menos esa conexión con el instrumento.
Creo que tocar música y lo que cada persona busca en ella es algo diferente para cada uno. Intento mantener una mentalidad abierta y me inspiran personas que vienen de estilos y sonidos muy diferentes.
Por supuesto que practico, ya sea aprendiendo arreglos o canciones para sesiones o probando distintas ideas y formas de abordar la música que me gustaría comprender mejor para incorporarlas a mi manera de tocar y de escribir.
El ritmo y la forma de utilizar el tiempo son una parte muy importante de mi manera de tocar; para mí son cosas fundamentales. El feeling y el espíritu son siempre la clave.

Barrie en el sofá. Photo credit – Lee Vincent Grubb @lvgrbb
En el año 2001 trabajabas en una tienda de guitarras alucinante en Denmark Street, en la que nos cruzamos varias veces. Imagino que en aquella etapa de tu vida conocerías a músicos increíbles y también tendrías oportunidad de comprar auténticas joyas. ¿Qué recuerdos guardas de aquellos años? ¿Tenías experiencia previa sobre material vintage antes de empezar a trabajar allí? ¿Hay alguna guitarra en tu arsenal que te haya acompañado desde entonces?
Conocí a muchos músicos increíbles en Denmark Street a lo largo de los años. Desde gente muy famosa hasta músicos relativamente desconocidos que merecerían mucha más atención y reconocimiento.
Fue en Denmark Street donde me encontré por primera vez a gente como Johnny Marr, J Mascis y Kevin Shields.
Recuerdo especialmente a un caballero llamado Jim Beam, que dirigía la Chet Atkins Society en el Reino Unido. Nunca había visto a nadie tocar esas canciones en persona de aquella manera. Escuché que había recibido algunas clases del propio Chet. Era un guitarrista extraordinario.
Siempre he sido un auténtico friki de las guitarras y ya tenía ciertos conocimientos sobre material vintage antes de mudarme a Londres, pero una vez allí aprendí muchísimo más porque tuve la oportunidad de pasar tiempo con un montón de guitarras y amplificadores. Eso me ayudó a descubrir qué funciona para mí, en lugar de qué funciona para otros.
Encontré mi Gibson 330 roja en Denmark Street. Antes había tenido guitarras similares, pero esa es la que más me ha definido como guitarrista, por encima de cualquier otra.
Además de tu fantástica colección de guitarras Gibson, también es fácil verte con modelos Jaguar o Jazzmaster. ¿Qué guitarras son para ti imprescindibles en tus grabaciones y cuáles son las que te acompañan en directo? ¿Con cuál de ellas grabaste la intro de Better Call Saul?
Los modelos thinline de Gibson, como la ES-330, 345, 335 y otros modelos con pastillas P-90, llevan tiempo siendo mis favoritos. Y también me encanta la Fender Jazzmaster. Son los principales instrumentos que suelo elegir.
Últimamente tiendo a llevar guitarras más nuevas cuando salgo de gira, aunque los modelos antiguos siguen siendo mis favoritos. El tema de Saul lo toqué con mi ES-345 negra, utilizando un amplificador JPF hecho a medida por Frank Cooke en Londres.
Vamos a ponernos aún más sibaritas… si pudieras elegir especificaciones especiales para una guitarra signature, ¿sería atornillada o encolada? ¿Qué grosor o perfil de mástil elegirías, qué radio en el diapasón y qué tipo de pastillas montarías? Imagino que un puente Bigsby no podría faltar…
Diseñé una guitarra en 2008 que tenía una construcción atornillada al estilo Fender, con pastillas P-90 y un Bigsby. La idea era crear una guitarra más robusta para salir de gira, pero que tuviera algo más del carácter y el tono de las Gibson con P-90 que tanto me gustan. La he tocado muchísimo tanto en el estudio como en directo.
Nunca me he metido demasiado en cuestiones como los radios del diapasón o las diferentes marcas de pastillas. Hoy en día hay muchísimas opciones, lo cual está genial, pero a veces me resulta un poco confuso.

Barrie con su Custom Debreuille – Photo credit Carl Fox
Tu discografía no es nada convencional. Además de los ocho álbumes de estudio de Little Barrie (incluyendo los dos junto a Malcolm Catto) y tu trabajo en producciones para cine y televisión, has estado vinculado, como músico de sesión y directo, a artistas y superbandas como The Black Keys, Primal Scream, Liam Gallagher, The The, Paul Weller, Spiritualized, The Chemical Brothers, Morrissey, Edwyn Collins… Actuar en directo con bandas de más de tres miembros, a tope de decibelios y en contextos más salvajes probablemente te obligará a tocar de otra manera. Háblanos un poco de esas experiencias, si las disfrutas igualmente y si para ellas tienes que modificar tu estilo, equipo o sonido.
Creo que trabajar con personas diferentes hace que salgan a la luz distintos aspectos de tu forma de tocar. A veces es una oportunidad para explorar ideas en las que no profundizas tanto con tu propia música, y también hace que aparezcan facetas de tu manera de tocar que ni siquiera sabías que existían. Eso es lo que hace que todo siga siendo interesante.
El entorno y la configuración sobre el escenario dependen mucho de con quién estés tocando: del tipo de canciones, del feeling y los sonidos que requieren, así como del equipo y del volumen en el escenario. Algunas de las personas con las que trabajo prefieren un volumen de escenario bajo, incluso cuando el sonido de cara al público es grande y potente. Otras bandas llevan un volumen más alto sobre el escenario y diría que la banda de Little Barrie toca a un volumen medio. Mi configuración varía dependiendo de la banda o el artista con quien esté trabajando, pero siempre intento mantenerla bastante sencilla.
En mayo lanzaste un nuevo álbum llamado Gravity Freeze, en tu acostumbrado formato trío. Son nueve canciones que nos sumergen en una atmósfera de psicodelia minimalista con mucho groove y espacios que evocan una especie de calma siniestra, por definirlo de algún modo. Las melodías de voz son delicadas y caminan aderezadas por arreglos de guitarra que se asoman, que agitan y muerden. Me gusta mucho y creo que suena más luminoso, con menos tensión y oscuridad que tu anterior trabajo Electric War con Malcolm Catto. El sonido es impecable, esas guitarras tienen mucho cuerpo y suenan cristalinas incluso en los coqueteos más saturados de drive, fuzz o wah. ¿Podrías darnos algún dato sobre la grabación y cómo conseguiste ese tono? ¿Qué guitarras, amplificadores y pedales usaste principalmente?
El proceso de grabación de Electric War y Gravity Freeze fue muy diferente. Malcolm tiene su propio estudio, donde ensayamos durante unos días antes de grabar en directo, en la propia sala de grabación, la mayor parte de los temas, para después hacer algunos overdubs.
Gravity Freeze fue grabado y producido por Rupert Lyddon en una pequeña sala de mezcla donde yo ya había trabajado con Rupert grabando sonidos de guitarra para diferentes proyectos, incluyendo bandas sonoras de películas. Después de una sesión de grabación de batería que salió muy bien en esa misma sala, decidimos grabar allí el álbum entero porque nos gustaban todos los sonidos que estábamos consiguiendo. Tuvimos que poner el sofá de lado para poder meter la batería, pero nos gustó el resultado. Lewis y yo estábamos literalmente encajonados justo al lado de la batería, con los auriculares puestos mientras grabábamos (risas).
Mi equipo era bastante sencillo. Utilizo efectos bastante clásicos, como fuzz, reverb, trémolo y, de vez en cuando, un wah-wah, pero en general es una configuración bastante básica.
En las sesiones de Gravity Freeze utilizamos varios amplificadores. Los Fender siempre están presentes en nuestros discos: mi Super Amp Brown de 1962, el Bandmaster de 1965 de Rupert, además del combo JPF construido por Frank Cooke y un antiguo AC30 de principios de los 60 con el característico acabado de cobre.
En general, no soy muy fan de los pedales de overdrive. Simplemente subía el volumen de los amplificadores hasta conseguir la saturación y el tono naturales que estaba buscando.
Utilicé varios fuzz diferentes, como un Dennis Cornell Fuzz Face, un Tone Bender MkII y un Mark 4, además de un pedal wah-wah hecho a medida por Christian, de Magnetic Effects, pero no mucho más. También utilizamos algunas reverbs diferentes, incluyendo un tanque de reverb Surfybear.
Durante las sesiones recuerdo haber tocado mi Epiphone Casino, una Les Paul Custom, la guitarra solidbody hecha a medida con P-90, una Kay Red Devil, una Fender Esquire y una Silvertone Silhouette.

Barrie en directo – Photo credit Larry Niehues @larryhiehues
La gira de Gravity Freeze comenzó en agosto y visitarás España el mes de diciembre. Tienes fechas cerradas en Zaragoza, Oviedo, Barcelona, Valencia, Sevilla y Madrid. ¿Qué es lo que no puede faltar en el escenario para que Barrie Cadogan conserve el buen tono que le caracteriza? Háblanos un poco sobre tu equipo de directo.
Sí, ¡tocaremos en España y espero que vengas a algún concierto! Sobre el equipo, no siempre puedo llevar conmigo mi configuración ideal cuando tengo que viajar en avión. A veces tengo que utilizar el amplificador que pueda conseguir a través de una empresa de alquiler, pero mi configuración favorita es mi Fender Bassman de 1964, en acabado white/blonde, o el Super de 1962, o incluso utilizar los dos al mismo tiempo. También me gustan otros Fender, como el Super Reverb.
En cuanto a las guitarras, lo ideal sería llevar una 330, la Casino o una Les Paul con P-90, y siempre la solidbody hecha a medida. Los efectos son sencillos: fuzz de estilo clásico, trémolo, reverb y un pedal wah-wah para cuando hace falta. A veces utilizo reverb en directo, pero no siempre.
La clave está en utilizar el amplificador como punto de partida para construir el tono.
Genial, Barrie, muchas gracias por tu tiempo. Espero que estés disfrutando el tour y que vaya todo como la seda, ¡no me perderé el concierto de Madrid!
Perfecto, allí nos veremos. ¡Quiero mandar un saludo a todos los lectores de Cutaway Guitar Magazine! ¡Venid a vernos en directo este año, nos encantará conoceros! XX

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