Revista de Guitarras

Seymour Duncan Dirty Deed Distortion

Duncan Dirty Deed

Archiconocido en el mundo de las pickups donde ocupa un lugar destacado por derecho propio, Seymour Duncan también incluye  entre sus productos una línea dedicada a los pedales de efectos. En realidad, Duncan en el pasado tuvo también alguna experiencia fabricando amplificadores para guitarra y bajo, pero en la actualidad su foco está en los pedales de efectos y las pastillas.

Su última propuesta dentro de los pedales de efecto se llama Dirty Deed y se encuadra en los stompboxes de distorsión, el formato es más sencillo que el resto de los pedales de la marca que a excepción del Booster, suelen ser algo más complejos para setear. Vamos a echarle un vistazo.

Construcción, controles

Destaca lo cuidadoso y elegante de la presentación, viene en una caja de cartón perfectamente encajado y además incorpora unas tiras de velcro  para fijarlo si quieres en un pedalboard. Una robusta caja metálica en acabado rojo metalizado con el logo de la marca y del modelo guarda las “tripas” del pedal. Merece ser destacado que la alimentación por batería se realiza de una forma muy cómoda ya que una puertecita que se abre y cierra con una ligera presión, guarda el acceso a la cavidad que contiene la pila por lo que se puede sustituir con facilidad.

Vamos con los controles, el Dirty Deed es muy sencillo, en la parte lateral superior se encuentran la entrada y la salida de jack y la entrada de alimentación externa, el hecho de estar situadas ahí es algo que nos gusta ya que de alguna manera reduce el espacio ocupado en la pedalera  por los jacks. La alimentación puede ser ejecutada entre 9v estándar y 18v de CC con esta última opción se mejora la compresión y la saturación.Dirty Deed Seymour DuncanSeguimos, para controlar el pedal disponemos de cuatro botones reguladores, un Level que sirve para controlar el nivel de overall de la señal, un Drive regula la cantidad de distorsión que elegimos y Treble y Bass funcionan como ecualizador para aumentar o recortar las frecuencias que indican sus nombres.

El Dirty incorpora una pareja de transistores MOSFET que evocan los armónicos y la pegada que proporcionan las válvulas en un amplificador bien apretado.

Sonido, conclusiones

Sonoramente hablando el Dirty Deed es un pedal que entrega sonidos de rock clásico, que oscilarían entre la distorsión que daría un amplificador en limpio tipo Fender, a la más sucia que entregaría un Marshall. Entre esos dos polos puedes encontrar settings para obtener por ejemplo: un tono grueso bajando un poco el Level y el resto de ajustes planos, un crunch poderoso si aumentas hasta la una el Drive y la ecualización, un sonido muy saturado propicio para tocar líneas melódicas rápidas si aumentas Drive y bajas Level. Es una cuestión de jugar con un pedal muy sencillo de manejo que nos ofrece sonidos orgánicos y naturales y que dan ganas de incorporar a la pedalera. Un buen trabajo de Mr. Duncan

Will Martin

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